04 Marzo 2004 Seguir en 
Hoy se estrena en los cines tucumanos una nueva realización. "El arca rusa" es un film dirigido por Alexander Sokurov y protagonizado por Sergei Dontsov, Mariya Kuznetsova y Leonid Mozgovoy.
Este musical de drama y fantasía hace un recorrido por el interior del Hermitage de San Petersburgo, repositorio de la cultura rusa previa a la revolución bolchevique. Con la voz en off del propio director, Alexander Sokurov, la cámara sigue los pasos de un burlón diplomático francés del siglo XIX. Con una sorprendente coordinación de movimientos, mezcla personajes antiguos y contemporáneos y alterna escenas íntimas con otras tomas de masas.
Dominada y potenciada a la vez por su acrobacia narrativa, la película convierte su paseo por el edificio histórico en una reflexión sobre la civilización y la barbarie, la caída de los poderosos, la nostalgia por la cultura clásica y el destino europeo.
Una sola toma
Esta realización rusa, es toda una innovación en materia de tecnología. Se trata del primer film en toda la historia del cine íntegramente filmado en una sola toma; es decir que se rodó en los 96 minutos de tiempo real en que transcurre la película, sin un solo corte y sin montaje alguno. Esto supera el ya paradigmático ejemplo de Festín diabólico (o La soga) de Alfred Hitchcock. La tecnología digital ha hecho posible que Sokurov filmara sin cortes y en alta definición: la cámara puesta al hombro mandaba toda la información a un disco rígido con una calidad de imagen muy superior a la del video convencional.
Este musical de drama y fantasía hace un recorrido por el interior del Hermitage de San Petersburgo, repositorio de la cultura rusa previa a la revolución bolchevique. Con la voz en off del propio director, Alexander Sokurov, la cámara sigue los pasos de un burlón diplomático francés del siglo XIX. Con una sorprendente coordinación de movimientos, mezcla personajes antiguos y contemporáneos y alterna escenas íntimas con otras tomas de masas.
Dominada y potenciada a la vez por su acrobacia narrativa, la película convierte su paseo por el edificio histórico en una reflexión sobre la civilización y la barbarie, la caída de los poderosos, la nostalgia por la cultura clásica y el destino europeo.
Una sola toma
Esta realización rusa, es toda una innovación en materia de tecnología. Se trata del primer film en toda la historia del cine íntegramente filmado en una sola toma; es decir que se rodó en los 96 minutos de tiempo real en que transcurre la película, sin un solo corte y sin montaje alguno. Esto supera el ya paradigmático ejemplo de Festín diabólico (o La soga) de Alfred Hitchcock. La tecnología digital ha hecho posible que Sokurov filmara sin cortes y en alta definición: la cámara puesta al hombro mandaba toda la información a un disco rígido con una calidad de imagen muy superior a la del video convencional.







