02 Marzo 2004 Seguir en 
LOS ANGELES.- El Oscar a Sean Penn como mejor actor por la película "Río Místico" le ha enseñado a este rebelde de la pantalla a combinar su rebeldía con la fama como actor.
"Siempre he pensado que esto es un concurso de popularidad", reconoció anoche este actor de 43 años que ha hecho valer con un premio su cuarta candidatura al Oscar. "Pero esto es lo que es", añadió, aclarando con un trago su victoria como actor en la primera ceremonia a la que asistió, pues se negó a participar en estas ceremonias con anterioridad.
Penn volvió a agradecer a su esposa, la también actriz Robin Wright Penn, ese "genuino corazón" que tanto le ha ayudado en su trabajo y en su vida, y que se ha convertido en su "barómetro".
"Si hay algo que los actores saben, además de que no hubo armas de destrucción masiva, es que no existe una cosa tal como ser el mejor en la actuación, y eso es probado por estos grandes actores con los que fui nominado", sostuvo en su discurso de aceptación.
Cohibido ante la abrumadora recepción en la Academia, donde la sala se puso en pie para aplaudir su victoria, Penn aseguró que no sabía de dónde venía tal acogida, pero que, "sorprendentemente", se sentía muy bien. "Es un gran sentimiento", agregó con una sonrisa contagiosa. Clint Eastwood, director de esta cinta que aspiraba a seis galardones, ha asegurado que Penn es uno de los mejores actores de su generación.
Su candidatura no dejaba de ser polémica en un año en el que la militancia política de Penn, en concreto su oposición a la guerra en Irak, le ha hecho ganar tanto amigos como enemigos, en especial tras sus dos viajes a ese país.
Hasta el domingo nunca había asistido a la ceremonia, pero estos detalles no han pesado a la hora de concederle la candidatura a un premio para el que era favorito.
Lista negra
Casado con la también actriz Robin Wright Penn y padre de dos hijos, Penn es hijo de Leo Penn, director que sufrió la lista negra durante los años de "la caza de brujas", en los que se persiguió cualquier ideología que oliera a comunista en Hollywood. Penn, que estuvo casado con la estrella del pop Madonna de 1985 a 1989, ha sido considerado durante años uno de los más rebeldes de esta industria. (Especial)
"Siempre he pensado que esto es un concurso de popularidad", reconoció anoche este actor de 43 años que ha hecho valer con un premio su cuarta candidatura al Oscar. "Pero esto es lo que es", añadió, aclarando con un trago su victoria como actor en la primera ceremonia a la que asistió, pues se negó a participar en estas ceremonias con anterioridad.
Penn volvió a agradecer a su esposa, la también actriz Robin Wright Penn, ese "genuino corazón" que tanto le ha ayudado en su trabajo y en su vida, y que se ha convertido en su "barómetro".
"Si hay algo que los actores saben, además de que no hubo armas de destrucción masiva, es que no existe una cosa tal como ser el mejor en la actuación, y eso es probado por estos grandes actores con los que fui nominado", sostuvo en su discurso de aceptación.
Cohibido ante la abrumadora recepción en la Academia, donde la sala se puso en pie para aplaudir su victoria, Penn aseguró que no sabía de dónde venía tal acogida, pero que, "sorprendentemente", se sentía muy bien. "Es un gran sentimiento", agregó con una sonrisa contagiosa. Clint Eastwood, director de esta cinta que aspiraba a seis galardones, ha asegurado que Penn es uno de los mejores actores de su generación.
Su candidatura no dejaba de ser polémica en un año en el que la militancia política de Penn, en concreto su oposición a la guerra en Irak, le ha hecho ganar tanto amigos como enemigos, en especial tras sus dos viajes a ese país.
Hasta el domingo nunca había asistido a la ceremonia, pero estos detalles no han pesado a la hora de concederle la candidatura a un premio para el que era favorito.
Lista negra
Casado con la también actriz Robin Wright Penn y padre de dos hijos, Penn es hijo de Leo Penn, director que sufrió la lista negra durante los años de "la caza de brujas", en los que se persiguió cualquier ideología que oliera a comunista en Hollywood. Penn, que estuvo casado con la estrella del pop Madonna de 1985 a 1989, ha sido considerado durante años uno de los más rebeldes de esta industria. (Especial)







