El CEO de J.P. Morgan es el nuevo vicepresidente del Fondo de las Artes

Jorge Figueroa
Por Jorge Figueroa 25 Abril 2016
Lo que se estaba haciendo, se estaba haciendo bien. Pero creemos que se estaba haciendo poco”. Con estas palabras, la nueva presidenta del Fondo Nacional de las Artes, Carolina Biquard, caracterizó la gestión kirchnerista en esa entidad, sin grandes críticas (al menos públicas), como puede advertirse.

Sin embargo, los números que los propios funcionarios difundieron dicen mucho más: el año pasado el Fondo tuvo un presupuesto de $50 millones, pero $35 de ellos fueron para gastos de “infraestructura”, y solo $15 se destinaron a beneficios para los artistas (una situación similar creó la crisis, aún no resuelta, en el Instituto Nacional del Teatro cuando gran parte de sus dineros se utilizaron para gastos administrativos).

No queda claro qué son esos gastos de “infraestructura” exactamente, pero además, llama la atención que en la “caja” de la institución quedaran $ 110 millones como respaldo; al parecer producto de subejecuciones. En otras palabras, había fondos que no se gastaron. ¿Motivos? No se sabe, porque como siempre ocurre, los pedidos de subsidios y ayudas económicas para los artistas nunca faltan y están al orden del día.

Con la descripción de este cuadro, está claro que el kirchnerismo no priorizó a los artistas, a pesar de los programas que, en particular en Tucumán, no fueron pocos y el año pasado tuvieron gran visibilidad más allá de sus contenidos. El FNA es la institución a la cual recurren normalmente los colectivos artísticos para poder avanzar con sus proyectos, fue creado con esos objetivos, precisamente.

Para este año, el presupuesto se incrementó a $80 millones, y la promesa de que 45 vayan directamente a las ayudas. La cifra es irrelevante, de todos modos.

En cuanto a la nueva integración del directorio, hay algunos referentes muy conocidos en el mundo artístico como el mismo Andrés Duprat (director del Museo Nacional de Bellas Artes, y próximo curador de la exposición del Bicentenario en el Museo Timoteo Navarro), o el cineasta y videasta, Andrés Di Tella. Como novedad, se creó el área de diseño a cuyo frente estará Ricardo Blanco, muy conocido en el ambiente universitario.

Pero, manteniendo la tónica del macrismo, como vicepresidente del Fondo se designó (en representación del Banco Central), a Facundo Gómez Minujín, quien no casualmente es, sobre todo, el presidente en el país de J.P Morgan. Otro CEO, aunque en este caso para una institución artística. En rigor, debe aclararse que el hijo de Marta Minujín presidió distintas ediciones del evento de arteBA y se constituyó en el vínculo más directo en la relación entre arte y dinero, es decir, el mercado.

El kirchnerismo venía alentando desde hace años la denominada industria cultural, a la que consolidó de diferentes formas, evidenciando pues, la existencia del mercado del arte, aún pequeño, como una realidad incontestable.

Como se podrá observar, pues, la apuesta ahora seguirá estando no en el arte sino en el mercado. De una u otra forma, se profundiza, entonces, en la política anterior.

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