Manguel fue recibido con aplausos y protestas

Un grupo manifestó durante la exposición del director electo de la Biblioteca Nacional

23 Abr 2016
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ALBERTO MANGUEL. Novelista y ensayista argentino. dyn

Aplausos y abucheos. La reacción del público a dos realidades que conviven en la Biblioteca Nacional, enmarcó la inauguración de la 42° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. En la ceremonia, mientras hablaba Alberto Manguel, un grupo de manifestantes repudió los despidos en la institución, que dirigirá el escritor argentino. “La Biblioteca Nacional no es un negocio”, “¿Quién dirige la Biblioteca Nacional?”, “No a la biblioteca offshore”, eran algunos de los carteles que se leía mientras el ensayista comenzaba su discurso de apertura.

La institución está a cargo interinamente de Elsa Barber, hasta que Manguel, que vive hace años en el extranjero, asuma su cargo a mediados de año. Cuando los manifestantes hicieron su apareción, el escritor continuó leyendo su discurso, mientras varias voces gritaban “fuera, fuera”. Poco después los que irrumpieron en la sala se retiraron con sus carteles en alto y volvió a reinar la calma en la sala Jorge Luis Borges, según consignan DPA y Télam.

Manguel, orador central de la apertura, realzó la trascendencia de “Don Quijote de la Mancha”, al que consideró “un libro subversivo”, e hizo un repaso de su llegada a tierras americanas. Previamente tomaron la palabra autoridades nacionales, de la ciudad de Buenos Aires y de Santiago de Compostela, invitada de honor del megaevento cultural.

El ensayista recordó que pese a las prohibiciones vigentes, miles de libros que trataban de “lo profano y materias inmorales” llegaron a las Américas. Y entre estos pasajeros clandestinos, se encontraba “uno de los grandes best-sellers del siglo XVII, Don Quijote de la Mancha”. “A más de cuatro siglos de distancia, resulta sorprendente la ineficacia de los esfuerzos de censura de la corona y de la Iglesia”, sostuvo Manguel.

Tras mencionar que los primeros Quijotes llegaron “a nuestras tierras de contrabando”, consideró que estas maniobras, “a la sombra de la voluntad autoritaria reflejaban al libro por leer. Porque esencialmente, a partir del momento de su concepción, Don Quijote de la Mancha fue un libro subversivo”.

“Contra la autoridad arbitraria de los nobles y los ricos, contra el egoísmo y la infidelidad de la gente de pueblo, contra la arrogante equivocación de los letrados y universitarios, Don Quijote insiste en que el principal deber de un lector es actuar en el mundo con honestidad moral e intelectual, sin dejarse convencer por eslóganes tentadores y exabruptos emotivos, ni creer sin examinar noticias aparentemente veraces”, afirmó.

Por lo tanto, el autor de novelas como “Noticias del extranjero” y “Todos los hombres son mentirosos” hizo un llamamiento a que “ese modesto principio suyo pueda hacernos, como lectores en esta sociedad caótica en la que vivimos, más tolerantes y menos infelices”.

Y si de lectores se trata, estos tendrán la oportunidad de ver en la 42° Feria en el predio de La Rural a dos Premios Nobel de Literatura, el peruano Mario Vargas Llosa y el sudafricano John Maxwell Coetzee, entre los más de 1.000 actos culturales que ofrece la feria a lo largo de sus 19 días hasta el 9 de mayo.

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