26 Mayo 2002 Seguir en 
TAIPEI/PENGHU, - Un alto funcionario taiwanés de aviación dijo el domingo que el avión de China Airlines que se accidentó con 225 personas a bordo se partió en cuatro pedazos antes de caer a las aguas del estrecho de Taiwán, donde fueron localizadas dos de las cajas negras.
"Estamos bastante seguros de que el avión se desintegró mientras volaba a 9.144 metros de altura", dijo Kay Yong, uno de los directores del Consejo de Seguridad Aeronáutica, en conferencia de prensa. Sin embargo no aclaró las causas.Mientras tanto, la Administración de Aeronáutica Civil (CAA) de Taiwán, dijo el domingo que ubicó a dos de las cajas negras del Boeing 747-200, que funcionarios esperan recuperar el lunes del fondo del océano.
Las señales revelaron que las cajas negras están a 20 millas náuticas al norte de Penghu -- la isla más cercana al lugar del desastre y donde se instaló la base para las tareas de búsqueda -- a una profundidad de entre 50 y 60 metros.
La desintegración en el aire que sufrió el sábado el avión comercial, que realizaba el vuelo CI 611 en ruta de Taipei hacia Hong Kong, era algo que se suponía había ocurrido ya que campesinos en la costa occidental de Taiwán, ubicada a 75 kilómetros del lugar del accidente en altamar, recogieron pedazos del avión en sus tierras.
Sin embargo, esta confirmación oficial también agrega algo de misterio sobre las causas exactas de por qué se partió en pleno vuelo.Expertos en aviación especularon con varias posibilidades: una explosión interna, una súbita depresurización de la cabina, una colisión en el aire o incluso un accidente militar. Hasta el momento no se presentaron pruebas que apoyen cualquiera de esas posibles causas.
Autoridades de aviación dijeron que el piloto no había enviado ninguna señal de preocupación después de despegar con buenas condiciones del tiempo, lo que ha provocado teorías sobre la posibilidad de una catástrofe súbita.
Grupos de socorristas civiles y militares recuperaron 78 cadáveres, que sacaron del mar, y los llevaron a un estadio local.
El presidente de la aerolínea, que sufrió su cuarto desastre aéreo desde 1994, indicó que la ausencia de señales de auxilio indicaba que era improbable que la causa del accidente hubiera sido una falla mecánica. (Reuter)
"Estamos bastante seguros de que el avión se desintegró mientras volaba a 9.144 metros de altura", dijo Kay Yong, uno de los directores del Consejo de Seguridad Aeronáutica, en conferencia de prensa. Sin embargo no aclaró las causas.Mientras tanto, la Administración de Aeronáutica Civil (CAA) de Taiwán, dijo el domingo que ubicó a dos de las cajas negras del Boeing 747-200, que funcionarios esperan recuperar el lunes del fondo del océano.
Las señales revelaron que las cajas negras están a 20 millas náuticas al norte de Penghu -- la isla más cercana al lugar del desastre y donde se instaló la base para las tareas de búsqueda -- a una profundidad de entre 50 y 60 metros.
La desintegración en el aire que sufrió el sábado el avión comercial, que realizaba el vuelo CI 611 en ruta de Taipei hacia Hong Kong, era algo que se suponía había ocurrido ya que campesinos en la costa occidental de Taiwán, ubicada a 75 kilómetros del lugar del accidente en altamar, recogieron pedazos del avión en sus tierras.
Sin embargo, esta confirmación oficial también agrega algo de misterio sobre las causas exactas de por qué se partió en pleno vuelo.Expertos en aviación especularon con varias posibilidades: una explosión interna, una súbita depresurización de la cabina, una colisión en el aire o incluso un accidente militar. Hasta el momento no se presentaron pruebas que apoyen cualquiera de esas posibles causas.
Autoridades de aviación dijeron que el piloto no había enviado ninguna señal de preocupación después de despegar con buenas condiciones del tiempo, lo que ha provocado teorías sobre la posibilidad de una catástrofe súbita.
Grupos de socorristas civiles y militares recuperaron 78 cadáveres, que sacaron del mar, y los llevaron a un estadio local.
El presidente de la aerolínea, que sufrió su cuarto desastre aéreo desde 1994, indicó que la ausencia de señales de auxilio indicaba que era improbable que la causa del accidente hubiera sido una falla mecánica. (Reuter)







