SANOS Y FELICES. Sandra Slanis y su bebé Valentino. SECRETARÍA DE COMUNICACIÓN PÚBLICA
30 Marzo 2016 Seguir en 

Una novedosa cirugía ginecológica realizada en el hospital Centro de Salud permitió que se le salve la vida a una mamá y a su bebé. La intervención fue posible mediante un angiógrafo digital que se incorporó al nosocomio, informó la Secretaría de Comunicación Pública.
Sandra Slanis, de 37 años, cursaba la semana 34 de embarazo cuando una complicación en la placenta puso en riesgo su vida y la de su hijo. Equipos de profesionales del Centro de Salud y de la Maternidad realizaron con éxito la operación sin precedentes en el sector público.
Maternidad hospital
“La afección que sufrió Slanis se llama acretismo placentario y es una adherencia anormal de la placenta a la pared del útero que, durante el parto, puede conducir a una hemorragia masiva”, explicó la directora de la Maternidad, Elena Hurtado. Agregó que se trata de un problema en aumento a nivel mundial debido a la elevada tasa de cesáreas con alto índice de mortalidad –especialmente en pacientes mayores de 35 años con partos quirúrgicos anteriores– y que requiere de una cirugía especial. “con el angiógrafo disminuye o elimina el flujo sanguíneo de la arteria uterina y así se evitan las hemorragias”, añadió la profesional.
La madre relató el duro momento que le tocó vivir antes de la operación. “Teníamos mucho miedo de perder a nuestro bebé Valentino. Yo no tenía conciencia de la gravedad; pensé que era algo leve hasta que llegué a terapia intensiva y me dijeron que me tenían que hacer esta operación”, subrayó. La paciente destacó además la movilización por parte de los médicos ante su caso: “se organizaron por mí y por mi bebé. Decir gracias es poco para la profesionalidad y cordialidad que tuvieron con nosotros”.
Por su parte, José Ochoa Pérez, médico coordinador de Obstetricia de la Maternidad, hizo hincapié en el reconocimiento de factores de riesgo, en el diagnóstico prenatal y en la planificación de la estrategia quirúrgica para la prevención de la mortalidad materna. Coincidió con Hurtado en que “si bien en la dolencia no se presenta con mucha frecuencia, es importante detectarla precozmente en mujeres con factores de riesgo. Esto se realiza a través de eco doppler y resonancia magnética para determinar la presencia de placenta previa. Ambos estudios se realizan en el Hospital Padilla”.







