24 Febrero 2004 Seguir en 
VIÑA DEL MAR, Chile .- Durante la cuarta jornada del Festival de Viña del Mar, la Argentina se impuso en la competencia folclórica ganando todos los premios a la mejor canción y al mejor intérprete.
La canción "Bailando con tu sombra", compuesta por el argentino Víctor Heredia (foto), que ganó la competencia folclórica, y su intérprete, Abel Pintos, se impuso como el mejor de la competencia.
El tema de Heredia ganó la Gaviota de Plata, el máximo galardón, y 30.000 dólares. Pintos, por su parte, también se llevó la Gaviota de Plata y 10.000 dólares.
La cuarta jornada del festival también estuvo marcada por una avalancha de premios, algo de política y un fiasco en el humor, además de una buena actuación de Fito Páez.
En una noche reservada para artistas locales, varios de ellos recibieron antorchas y gaviotas de plata y oro, que constituyen los trofeos que otorga el festival a los participantes más aplaudidos por el público.
Por primera vez, la política llegó al festival, aunque de manera moderada y sin crear la polémica que algunos esperaban. Lo hizo el conjunto "Inti-Illimani" con una canción de homenaje a una víctima de la represión durante el régimen militar del general Augusto Pinochet.
La nota triste e incómoda la puso la humorista Natalia Cuevas, que en años recientes era una de las favoritas del público, por sus sorprendentes imitaciones de cantantes famosas y su humor. La artista se mostró vacilante y nerviosa; incluso reconoció haber olvidado el libreto que había preparado. (Reuter)
La canción "Bailando con tu sombra", compuesta por el argentino Víctor Heredia (foto), que ganó la competencia folclórica, y su intérprete, Abel Pintos, se impuso como el mejor de la competencia.
El tema de Heredia ganó la Gaviota de Plata, el máximo galardón, y 30.000 dólares. Pintos, por su parte, también se llevó la Gaviota de Plata y 10.000 dólares.
La cuarta jornada del festival también estuvo marcada por una avalancha de premios, algo de política y un fiasco en el humor, además de una buena actuación de Fito Páez.
En una noche reservada para artistas locales, varios de ellos recibieron antorchas y gaviotas de plata y oro, que constituyen los trofeos que otorga el festival a los participantes más aplaudidos por el público.
Por primera vez, la política llegó al festival, aunque de manera moderada y sin crear la polémica que algunos esperaban. Lo hizo el conjunto "Inti-Illimani" con una canción de homenaje a una víctima de la represión durante el régimen militar del general Augusto Pinochet.
La nota triste e incómoda la puso la humorista Natalia Cuevas, que en años recientes era una de las favoritas del público, por sus sorprendentes imitaciones de cantantes famosas y su humor. La artista se mostró vacilante y nerviosa; incluso reconoció haber olvidado el libreto que había preparado. (Reuter)







