26 Mayo 2002 Seguir en 
BOGOTA.- En una jornada marcada por un clima de violencia creciente y por amenazas de sabotaje de parte de los grupos insurgentes, unos 24 millones de colombianos acudirán hoy a las urnas para elegir a un nuevo presidente entre once postulantes. La mayor expectativa reside en determinar si el candidato de derecha, Alvaro Uribe -amplio favorito- logra el 50% necesario para evitar la segunda vuelta, prevista para el 16 de junio.
La campaña electoral se desarrolló en un clima de violencia exacerbada, con enfrentamientos entre rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y paramilitares en varios puntos del país, atentados con explosivos y operativos militares contra ambos grupos armados ilegales. El alcalde de un municipio del sur del país, Arnulfo Silva, fue secuestrado y asesinado por desconocidos. También mataron el chofer de Silva.
Diez mil policías realizarán celosos controles en retenes distribuidos en toda la capital, y el ejército vigilará la periferia. Unos 200.000 policías vigilarán hoy prácticamente todo el territorio nacional. En Bogotá, la prohibición de portar armas, incluso con salvoconducto, se extenderá hasta el próximo 29, y se suspendió hasta el próximo domingo la circulación de camiones cisterna, las mudanzas y el transporte de escombros, para evitar atentados con explosivos. Además, entre las 21 y las 5 los motociclistas no podrán llevar portaequipaje.
Las encuestas otorgan a Uribe un 48% de la intención de voto, contra un 27 para su inmediato seguidor, el liberal Horacio Serpa. El resto de los candidatos, entre ellos la ex canciller Noemí Sanín y el izquierdista Luis Eduardo Garzón, no tiene ninguna posibilidad de llegar al 10% de las preferencias.
Los comicios serán observados por una misión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) liderada por el argentino Santiago Murray, quien llamó a las dos principales guerrillas del país, las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), y a los paramilitares a no obstaculizar el voto de la gente. Para realizar también una misión de veeduría a las elecciones se sumará una delegación de cinco diputados europeos.
El Parlamento Europeo siguió de cerca la situación de Colombia y aprobó diversas resoluciones sobre temas relacionados con derechos humanos, democracia, proceso de paz e inversión social.
La campaña electoral se desarrolló en un clima de violencia exacerbada, con enfrentamientos entre rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y paramilitares en varios puntos del país, atentados con explosivos y operativos militares contra ambos grupos armados ilegales. El alcalde de un municipio del sur del país, Arnulfo Silva, fue secuestrado y asesinado por desconocidos. También mataron el chofer de Silva.
Diez mil policías realizarán celosos controles en retenes distribuidos en toda la capital, y el ejército vigilará la periferia. Unos 200.000 policías vigilarán hoy prácticamente todo el territorio nacional. En Bogotá, la prohibición de portar armas, incluso con salvoconducto, se extenderá hasta el próximo 29, y se suspendió hasta el próximo domingo la circulación de camiones cisterna, las mudanzas y el transporte de escombros, para evitar atentados con explosivos. Además, entre las 21 y las 5 los motociclistas no podrán llevar portaequipaje.
Las encuestas otorgan a Uribe un 48% de la intención de voto, contra un 27 para su inmediato seguidor, el liberal Horacio Serpa. El resto de los candidatos, entre ellos la ex canciller Noemí Sanín y el izquierdista Luis Eduardo Garzón, no tiene ninguna posibilidad de llegar al 10% de las preferencias.
Los comicios serán observados por una misión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) liderada por el argentino Santiago Murray, quien llamó a las dos principales guerrillas del país, las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), y a los paramilitares a no obstaculizar el voto de la gente. Para realizar también una misión de veeduría a las elecciones se sumará una delegación de cinco diputados europeos.
El Parlamento Europeo siguió de cerca la situación de Colombia y aprobó diversas resoluciones sobre temas relacionados con derechos humanos, democracia, proceso de paz e inversión social.
Los rehenes
Las FARC rechazaron cualquier contacto con el gobierno para gestionar la liberación de personas que mantienen secuestradas, mientras el presidente Andrés Pastrana continúe calificando como terrorista a la organización guerri- llera. Doce diputados, la candidata presidencial Ingrid Betancourt y 50 policías figuran entre los más de 300 rehenes de las FARC.(AFP-TELAM)







