Una brillante alumna enfrenta los prejuicios

"Las mujeres verdaderas tienen curvas" es la única película que llega a Tucumán. Es la opera prima de una directora colombiana.

19 Febrero 2004
Una joven latina aspira a continuar sus estudios en la Universidad, pero se ve atrapada en el viejo conflicto generacional, agudizado por el enfrentamiento entre los valores tradicionales de la familia y la sociedad "americana". A medida que se percata del duro trabajo de su hermana, enseña a las mujeres del taller de confecciones cómo amar cada una de las curvas de su cuerpo.
Y precisamente de curvas trata la única película que se estrenará hoy en esta ciudad: "Las mujeres verdaderas tienen curvas", dirigida por Patricia Cardoso.
Esta opera prima de la realizadora colombiana -radicada en los Estados Unidos- Patricia Cardoso es para la comunidad chicana lo que la exitosa "Mi gran casamiento griego" resultó para los inmigrantes de este origen: una comedia con toques románticos y dramáticos trabajada con indudable eficacia, y satisfactoria para el gran público, colorida, pero en muchos sentidos superficial; ambas comedias, basadas en obras teatrales y con mujeres en la dirección y también como heroínas en un contexto machista y discriminatorio que incluye a sus tradicionales y represivos entornos familiares.
"Las mujeres verdaderas tienen curvas" se centra en la odisea de Ana (descollante trabajo de América Ferrera), una brillante alumna de 18 años que lucha contra su gordura y contra los prejuicios de su madre (la gran Lupe Ontiveros), que prefiere que siga los pasos de su hermana Estela (Ingrid Oliu) en una precaria fábrica textil que trabaja en condiciones infames para las grandes tiendas de ropa antes que aceptar una ventajosa beca para continuar sus estudios en el ámbito universitario.

Tamaño texto
Comentarios