17 Febrero 2004 Seguir en 
MADRID.- Ni las polémicas armas de destrucción masiva ni el arrollador ascenso del senador demócrata John Kerry. Las únicas "vergüenzas" que preocupan a la administración del presidente George W. Bush son las de sus cantantes, a los que últimamente les ha dado por "sacar pecho" a cuento de los más diversos acontecimientos deportivos, señala el diario "El Mundo".
Con el país todavía envuelto en la polémica por el destape de Janet Jackson durante el descanso del "Super Bowl", la cantante Beyoncé Knowles, reciente ganadora de un Grammy, estuvo a punto de protagonizar otro "escándalo a la americana" durante su actuación en el descanso del "Partido de las Estrellas" de la NBA.
Beyoncé estuvo a punto de provocar otro disgusto a los funcionarios la Comisión Federal de Comunicaciones, veladores de la moralidad y la decencia en las emisiones audiovisuales.
Sin editar
La intérprete de "Crazy in Love" actuó en el intermedio del "All-Star Game" con un vestido diminuto que casi dejó al descubierto uno de sus voluptuosos y exuberantes pechos. El espectáculo musical fue transmitido en los Estados Unidos con un retraso de 10 segundos por la cadena de televisión por cable TNT, lo que permitió evitar los planos más impúdicos de la cantante. Aunque un portavoz de TNT dijo que la cadena no editó nada del espectáculo, las cámaras optaron casi siempre por los planos frontales, en los que casi no se aprecia el "desparramamiento" del seno díscolo.
Desde la famosa exhibición de Janet Jackson durante el descanso del "Super Bowl" una ola de puritanismo recalcitrante se ha apoderado de los legisladores y autoridades del audiovisual americano, que han aprovechado el incidente para exigir a las cadenas de televisión y a las radios decencia y pudor.
Michael Powell, director de la Comisión Federal de Comunicaciones, prometió a los senadores una investigación "ejemplar"; la cadena de música MTV relegó al horario nocturno al menos seis videoclips que muestran cuerpos semidesnudos de cantantes como Britney Spears y la NBC retiró una escena de la serie "Urgencias" en la que aparecían los pechos de una mujer de 80 años mientras era atendida. (Especial)
Con el país todavía envuelto en la polémica por el destape de Janet Jackson durante el descanso del "Super Bowl", la cantante Beyoncé Knowles, reciente ganadora de un Grammy, estuvo a punto de protagonizar otro "escándalo a la americana" durante su actuación en el descanso del "Partido de las Estrellas" de la NBA.
Beyoncé estuvo a punto de provocar otro disgusto a los funcionarios la Comisión Federal de Comunicaciones, veladores de la moralidad y la decencia en las emisiones audiovisuales.
Sin editar
La intérprete de "Crazy in Love" actuó en el intermedio del "All-Star Game" con un vestido diminuto que casi dejó al descubierto uno de sus voluptuosos y exuberantes pechos. El espectáculo musical fue transmitido en los Estados Unidos con un retraso de 10 segundos por la cadena de televisión por cable TNT, lo que permitió evitar los planos más impúdicos de la cantante. Aunque un portavoz de TNT dijo que la cadena no editó nada del espectáculo, las cámaras optaron casi siempre por los planos frontales, en los que casi no se aprecia el "desparramamiento" del seno díscolo.
Desde la famosa exhibición de Janet Jackson durante el descanso del "Super Bowl" una ola de puritanismo recalcitrante se ha apoderado de los legisladores y autoridades del audiovisual americano, que han aprovechado el incidente para exigir a las cadenas de televisión y a las radios decencia y pudor.
Michael Powell, director de la Comisión Federal de Comunicaciones, prometió a los senadores una investigación "ejemplar"; la cadena de música MTV relegó al horario nocturno al menos seis videoclips que muestran cuerpos semidesnudos de cantantes como Britney Spears y la NBC retiró una escena de la serie "Urgencias" en la que aparecían los pechos de una mujer de 80 años mientras era atendida. (Especial)







