
Marcelo Barrionuevo - Vicario episcopal de fe y cultura
La cultura del encuentro es una de las categoría fundamentales del papa Francisco, ¿por qué? La experiencia de trabajo de Buenos Aires en las que vivió la fragmentación de la megapolis porteña, donde villas y ciudad viven en una total fragmentación, donde los muros sociales se edifican en diversas formas y maneras, esa experiencia le convenció que la sociedad debe encontrarse de vuelta. Al llegar al Primado de Pedro, en el lugar más universal que un hombre puede experimentar, también vivió la misma realidad del desencuentro del mundo, de los países, de la sociedad global. ¿Qué hizo? Proponer la cultura del encuentro como forma humana de vivir y como exigencia de la misma caridad cristiana.
¿Por qué esta propuesta? Sygmund Bautman, el anciano filósofo polaco, viene reflexionando hace más de una década sobre lo calamitoso de una “sociedad líquida”, un mundo líquido, una licuación de todo lo que hace que el hombre viva más sólidamente en valores y puntos de referencias. La misma sociedad occidental y cristiana ha perdido su horizonte de vida y sentido. El mundo moderno ha generado una cultura fuertemente individualista basada solo en el consumo como nueva religión; se ha fragmentado por el fundamentalismo religioso que ha generado el miedo global; se ha fragmentado por nuevas formas de guerra y violencia por intereses de poder; la mancha oscura del narcotráfico se expande con cada día mas esclavitud. A esto solo lo podemos sanar si reaccionamos en una cultura que encuentre a los hombres en salvar su dignidad y su propia naturaleza.
¿Qué hacer? El Papa propone la cultura del encuentro con un rasgo particular: la misericordia. Hay que hacer de la misericordia una cultura de vida, expresión y estilo de comportamiento. Acciones proactivas que generen el compromiso de fe hacia la sociedad. La misericordia no es una visión edulcorada ni espirituosa de rasgos individualistas, es la capacidad heroica del corazón humano que no se queda indiferente sino que se “arremanga” para dar soluciones reales a los problemas del hombre y del mundo. Cultura de la misericordia es generar nuevos horizontes de comprensión de las realidades humanas y saberlas transformar en acciones concretas que nos lleve a mirar al otro como persona y destinatario de la justicia que es la mejor forma de caridad.
Cultura del encuentro a través de la cultura de la misericordia:
* Hacia un mundo que respete la creación como don de Dios y al que debemos cuidar.
* Que genere acciones heroicas para reconciliar una nación dividida por colores políticos e ideológicos.
* Que proyecte la mirada compasiva de un Dios que no se cansa de perdonar más allá de cualquier pecado.






