REFRESCATE. La cabeza tiene muchos capilares que absorben rápido el calor, por eso a mojarla de a ratos.
29 Diciembre 2015 Seguir en 

El calor y la humedad están apretando en gran parte del país. Este binomio -que puede provocar un impacto negativo en la salud- se debe a que las fuertes tormentas y lluvias se están alternando con días de intenso calor, tal cual lo pronosticaron los expertos en climatología. Y las jornadas pegajosas, sofocantes e insoportables son propicias para sufrir un golpe de calor. Para evitarlo, la población debe acatar a pie juntillas las recomendaciones médicas, y tener especial cuidado con los niños y los adultos mayores.
“El golpe de calor o insolación es la consecuencia más grave del exceso de calor. Ocurre cuando la temperatura del cuerpo está por encima de lo normal (hasta 37 grados) y oscila entre 39,4 y 41 grados durante periodos de 10 a 15 minutos. Esta situación puede producir graves daños en el organismo, ya que las elevadas temperaturas alteran la función correcta de algunos órganos. El cerebro -por ejemplo- es muy sensible, y si el golpe de calor no se trata rápidamente el puede ocasionar graves daños. Otros órganos que suelen afectarse son los riñones”, alertó la doctora Sandra Tirado, secretaria ejecutiva del Siprosa.
Niños y adultos mayores
Los que corren mayor riesgo son los niños pequeños que están expuestos al sol durante mucho tiempo y sin protección en la cabeza. Los bebés tienen menos capacidad para transpirar que los chicos más grandes. Otro grupo vulnerable es el de los mayores de 65 años, porque generalmente se hidratan menos que los jóvenes y personas que están en actividad los días de mucho calor, que transpiran y por lo tanto beben más líquido.
Peligro en las rutas
Y no sólo los que trabajan bajo el sol o en ambientes poco aireados pueden ser víctimas del excesivo calor. También es peligroso para los conductores de vehículos. El Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) advirtió que más de 24 grados en el habitáculo del auto son suficientes para que se alteren las condiciones ideales de concentración del conductor.
Uno de los principales efectos negativos del calor es que induce a la fatiga, además de potenciar cualquier problema que pudiera tener el conductor. Por efecto del calor también se reduce la atención, la vista pierde agudeza y disminuye la capacidad de asimilar información. Manejar por las rutas en estas condiciones implica un gran peligro. Las altas temperaturas también potencian la somnolencia, las molestias generalizadas, los calambres y el dolor de cintura. También modifica el humor de las personas provocando irritabilidad, mayor agresividad y un incremento en los tiempos de reacción.
En un estudio realizado en Alemania -que cita Cesvi- quedó demostrado que cuando el habitáculo de los vehículos alcanza los 30 grados, los errores de conducción aumentan un 20% y los tiempos de reacción un 22%. Sin embargo, el riesgo de choque se incrementa a partir de los 24º.
Los polarizados, no
El Cesvi no recomienda el uso de vidrios polarizados, ya que “aún la lámina más oscura, que apenas deja pasar un 5% de luz, filtra sólo un 9% de los rayos infrarrojos, que son los que generan el calor”. Recomendó usar las películas de control solar transparente, que bloquean los rayos infrarrojos.
Acatá estos consejos médicos
- Tomá mucha agua para evitar la deshidratación y compensar el agua que perdés al transpirar. Bebé por lo menos dos litros por día y ofrecele a los adultos mayores aunque no tengan sed. Si tu trabajo es muy fuerte y sudás mucho añadile un poco de sal al agua, salvo que sufrás hipertensión.
- No hagás ejercicios en las horas pico (entre las 12 y las 17). Movete en las primeras horas del día o por la tarde, cuando se ponga el sol. Los niños y la gente mayor tienen que permanecer en ambientes aireados y frescos.
- Usá ropa clara de algodón porque es fresca y refleja el calor, y sombrero de paja o gorra. La cabeza tiene muchos capilares que absorben rápidamente el calor: podés colocar un pañuelo húmedo entre la cabeza y el sombrero. Si tenés que caminar bajo el sol no te quités la camisa porque retiene la humedad y evita quemaduras en la piel.
- Comé mucha fruta y verdura, especialmente crudas y en ensaladas. No tomés alcohol y evitá la comida caliente y grasosa porque tienen muchas calorías y eleva la temperatura corporal.
- Si trabajás duro descansá de tanto en tanto unos minutos, resfrescate a la sombra y tomá agua para que el cuerpo recupere su temperatura. Si sentís mareo o fatiga dejá de trabajar.
- Si tenés que viajar, antes de salir a la ruta revisá el aire acondicionado. Mantené el habitáculo ventilado y fresco. Evitá manejar entre las 12 y las 17. Usá ropa fresca y no conduzcás en ojotas.
- Ante un síntoma de fatiga detené el auto para descansar un rato a la sombra. En viajes largos pará cada 200 km.
“El golpe de calor o insolación es la consecuencia más grave del exceso de calor. Ocurre cuando la temperatura del cuerpo está por encima de lo normal (hasta 37 grados) y oscila entre 39,4 y 41 grados durante periodos de 10 a 15 minutos. Esta situación puede producir graves daños en el organismo, ya que las elevadas temperaturas alteran la función correcta de algunos órganos. El cerebro -por ejemplo- es muy sensible, y si el golpe de calor no se trata rápidamente el puede ocasionar graves daños. Otros órganos que suelen afectarse son los riñones”, alertó la doctora Sandra Tirado, secretaria ejecutiva del Siprosa.
Niños y adultos mayores
Los que corren mayor riesgo son los niños pequeños que están expuestos al sol durante mucho tiempo y sin protección en la cabeza. Los bebés tienen menos capacidad para transpirar que los chicos más grandes. Otro grupo vulnerable es el de los mayores de 65 años, porque generalmente se hidratan menos que los jóvenes y personas que están en actividad los días de mucho calor, que transpiran y por lo tanto beben más líquido.
Peligro en las rutas
Y no sólo los que trabajan bajo el sol o en ambientes poco aireados pueden ser víctimas del excesivo calor. También es peligroso para los conductores de vehículos. El Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) advirtió que más de 24 grados en el habitáculo del auto son suficientes para que se alteren las condiciones ideales de concentración del conductor.
Uno de los principales efectos negativos del calor es que induce a la fatiga, además de potenciar cualquier problema que pudiera tener el conductor. Por efecto del calor también se reduce la atención, la vista pierde agudeza y disminuye la capacidad de asimilar información. Manejar por las rutas en estas condiciones implica un gran peligro. Las altas temperaturas también potencian la somnolencia, las molestias generalizadas, los calambres y el dolor de cintura. También modifica el humor de las personas provocando irritabilidad, mayor agresividad y un incremento en los tiempos de reacción.
En un estudio realizado en Alemania -que cita Cesvi- quedó demostrado que cuando el habitáculo de los vehículos alcanza los 30 grados, los errores de conducción aumentan un 20% y los tiempos de reacción un 22%. Sin embargo, el riesgo de choque se incrementa a partir de los 24º.
Los polarizados, no
El Cesvi no recomienda el uso de vidrios polarizados, ya que “aún la lámina más oscura, que apenas deja pasar un 5% de luz, filtra sólo un 9% de los rayos infrarrojos, que son los que generan el calor”. Recomendó usar las películas de control solar transparente, que bloquean los rayos infrarrojos.
Acatá estos consejos médicos
- Tomá mucha agua para evitar la deshidratación y compensar el agua que perdés al transpirar. Bebé por lo menos dos litros por día y ofrecele a los adultos mayores aunque no tengan sed. Si tu trabajo es muy fuerte y sudás mucho añadile un poco de sal al agua, salvo que sufrás hipertensión.
- No hagás ejercicios en las horas pico (entre las 12 y las 17). Movete en las primeras horas del día o por la tarde, cuando se ponga el sol. Los niños y la gente mayor tienen que permanecer en ambientes aireados y frescos.
- Usá ropa clara de algodón porque es fresca y refleja el calor, y sombrero de paja o gorra. La cabeza tiene muchos capilares que absorben rápidamente el calor: podés colocar un pañuelo húmedo entre la cabeza y el sombrero. Si tenés que caminar bajo el sol no te quités la camisa porque retiene la humedad y evita quemaduras en la piel.
- Comé mucha fruta y verdura, especialmente crudas y en ensaladas. No tomés alcohol y evitá la comida caliente y grasosa porque tienen muchas calorías y eleva la temperatura corporal.
- Si trabajás duro descansá de tanto en tanto unos minutos, resfrescate a la sombra y tomá agua para que el cuerpo recupere su temperatura. Si sentís mareo o fatiga dejá de trabajar.
- Si tenés que viajar, antes de salir a la ruta revisá el aire acondicionado. Mantené el habitáculo ventilado y fresco. Evitá manejar entre las 12 y las 17. Usá ropa fresca y no conduzcás en ojotas.
- Ante un síntoma de fatiga detené el auto para descansar un rato a la sombra. En viajes largos pará cada 200 km.







