26 Diciembre 2015 Seguir en 

Paulatinamente, la sociedad tucumana va dejando de lado falsas creencias y va tomando conciencia de la importancia que tiene la decisión de donar órganos para mejorar la vida de otras personas. Un hecho de esta naturaleza, ocurrido en Nochebuena en Tucumán, sensibilizó de manera especial a las autoridades del Sistema Provincial de Salud y a la comunidad médica de la provincia. Y tal sensibilidad tiene su razón de ser.
El jueves 24 -fecha cara para los católicos porque se preparan para conmemorar la Navidad- la familia de una persona que había sufrido un accidente de tránsito, y que había quedado en grave estado -con daños encefálicos irreversibles-, decidió donar al Cucai todos los órganos ante el inexorable deceso del ser querido. “Este gesto de amor y de generosidad sin límites quizás haya sido la mejor noticia que nos dejó a los tucumanos la Navidad de 2015”, valoró la doctora Sandra Tirado, secretaria ejecutiva del Siprosa.
La ablación multiorgánica se realizó en el Hospital Ángel C. Padilla, y se beneficiarán ocho personas que estaban en la lista de espera del Incucai. Un riñón quedó en Tucumán, y al cierre de esta edición, en el Hospital Padilla lo estaba recibiendo un paciente que hacía años sufría insuficiencia renal crónica. “Los demás órganos beneficiaron a pacientes de distintos puntos del país que también estaban en la lista de emergencia del Incucai”, detalló Tirado.
“A esta ablación multiorgánica -que incluyó la preparación de los quirófanos y el traslado de los órganos- logramos coordinarla entre la tarde y la noche del 24, en un operativo que duró tan sólo cinco horas. Quiero destacar que la rápida decisión de la familia del donante nos facilitó el proceso. Todos sentimos en algún momento de nuestras vidas el dolor por la muerte de un ser querido, pero esta vez el amor por el prójimo fue más fuerte que el dolor muchas veces mezquino: la familia de la víctima comprendió que donando todos los órganos regalarían sobrevida a otras personas que estaban esperando donantes. Y el milagro ocurrió en una fecha muy especial”, expresó Tirado.
El jueves 24 -fecha cara para los católicos porque se preparan para conmemorar la Navidad- la familia de una persona que había sufrido un accidente de tránsito, y que había quedado en grave estado -con daños encefálicos irreversibles-, decidió donar al Cucai todos los órganos ante el inexorable deceso del ser querido. “Este gesto de amor y de generosidad sin límites quizás haya sido la mejor noticia que nos dejó a los tucumanos la Navidad de 2015”, valoró la doctora Sandra Tirado, secretaria ejecutiva del Siprosa.
La ablación multiorgánica se realizó en el Hospital Ángel C. Padilla, y se beneficiarán ocho personas que estaban en la lista de espera del Incucai. Un riñón quedó en Tucumán, y al cierre de esta edición, en el Hospital Padilla lo estaba recibiendo un paciente que hacía años sufría insuficiencia renal crónica. “Los demás órganos beneficiaron a pacientes de distintos puntos del país que también estaban en la lista de emergencia del Incucai”, detalló Tirado.
“A esta ablación multiorgánica -que incluyó la preparación de los quirófanos y el traslado de los órganos- logramos coordinarla entre la tarde y la noche del 24, en un operativo que duró tan sólo cinco horas. Quiero destacar que la rápida decisión de la familia del donante nos facilitó el proceso. Todos sentimos en algún momento de nuestras vidas el dolor por la muerte de un ser querido, pero esta vez el amor por el prójimo fue más fuerte que el dolor muchas veces mezquino: la familia de la víctima comprendió que donando todos los órganos regalarían sobrevida a otras personas que estaban esperando donantes. Y el milagro ocurrió en una fecha muy especial”, expresó Tirado.







