15 Febrero 2004 Seguir en 
Es una de las mujeres más hermosas de la Argentina. No sólo por su bello rostro, sino por su cuerpo escultural. Y es que Dolores Barreiro, fue durante muchos años una de las modelos más cotizadas del ambiente. Tanto que ninguna de las modelos más jóvenes pudo opacar su brillo.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, Dolores mostró otra faceta (menos glamorosa, por cierto) de su vida: la maternidad. A punto de dar a luz a su segundo hijo, la ex conductora de "El rayo" se dejó ver en Punta del Este con casi 10 kilogramos de más y una panza que preanuncia el final de su embarazo. Lo llamativo es que esta nueva situación, no parece preocuparla demasiado. "Hoy ya no me importa mi cuerpo. Las propuestas laborales van a quedar postergadas porque por ahora sólo quiero disfrutar de este embarazo que es maravilloso y que terminará pronto", dijo en una nota publicada por la revista "Gente".
Al revés de lo que sucede con otras modelos y actrices (que no se exhiben demasiado cuando están embarazadas), Dolores decidió pasar "las últimas vacaciones con un hijo único" en las playas de Punta del Este. Y, además, reconoce que no se cuidó y que comió de todo. "Lo principal es que mi hijo llegue sano. Lo demás no importa", agrega.
Dolores llegó a la playa en compañía de toda su familia: su marido Matías Camisani, su hijo Valentino (que cumplirá tres años en abril), su hermana menor Bernardita y su madre Silvia Prandi. Y por supuesto, con un varoncito (ya saben el sexo) de ocho meses y medio que llegará al mundo alrededor del 22 del corriente. Así, rodeada de sus más íntimos, la modelo se instaló en la casa de sus padres a descansar y, más que nunca, a esperar.
Sin planes
Por el momento, Dolores sólo piensa en su hijo. Hace tiempo que desechó una serie de ofertas para hacer distintas campañas con su panza de embarazada e, incluso, descartó propuestas de trabajo para el futuro. "Quiero dedicarme de lleno a mi hijo. Como hice con Valentino, prefiero dedicarme en cuerpo y alma a cuidarlo, por lo menos durante el primer año", declaró.
Asimismo, la modelo aprovechó para desmentir los insistentes rumores sobre su presunta separación. "Con Matías estamos mejor que nunca. Muy ansiosos con la llegada de nuestro nuevo hijo. Eso nos ha renovado como pareja", sentenció. Y, para demostrarlo, la modelo se dejó fotografiar junto a su marido y su hijo. Una imagen perfecta de la armonía y felicidad de los Camisani.
Respecto de su nuevo hijo, Dolores no quiso adelantar nada. "Sabemos que será varón e incluso ya tenemos decidido el nombre. Pero vamos a esperar al nacimiento para decirlo", agregó.
Sobre las polémicas peleas que desataron algunas colegas suyas en distintos desfiles, Dolores sólo se limitó a decir que siempre existieron y que no hay nada nuevo en eso. "Yo estoy bastante alejada de las pasarelas, pero no creo que lo que se ve ahora sea nada nuevo. Siempre existieron rivalidades entre las distintas modelos. Es lo mismo que debe suceder en cualquier profesión o empresa. La convivencia es dura y difícil, pero lo importante es poder superar esas diferencias y seguir adelante sin entrar en ese juego", argumentó. La bella modelo permanecerá en Punta del Este hasta que llegue el momento del nacimiento. "Me recomendaron hacer reposo total. Son los últimos días. Y no pienso desobedecer esa orden de los médicos. Estoy un poco nerviosa, pero no tanto como la primera vez", finalizó.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, Dolores mostró otra faceta (menos glamorosa, por cierto) de su vida: la maternidad. A punto de dar a luz a su segundo hijo, la ex conductora de "El rayo" se dejó ver en Punta del Este con casi 10 kilogramos de más y una panza que preanuncia el final de su embarazo. Lo llamativo es que esta nueva situación, no parece preocuparla demasiado. "Hoy ya no me importa mi cuerpo. Las propuestas laborales van a quedar postergadas porque por ahora sólo quiero disfrutar de este embarazo que es maravilloso y que terminará pronto", dijo en una nota publicada por la revista "Gente".
Al revés de lo que sucede con otras modelos y actrices (que no se exhiben demasiado cuando están embarazadas), Dolores decidió pasar "las últimas vacaciones con un hijo único" en las playas de Punta del Este. Y, además, reconoce que no se cuidó y que comió de todo. "Lo principal es que mi hijo llegue sano. Lo demás no importa", agrega.
Dolores llegó a la playa en compañía de toda su familia: su marido Matías Camisani, su hijo Valentino (que cumplirá tres años en abril), su hermana menor Bernardita y su madre Silvia Prandi. Y por supuesto, con un varoncito (ya saben el sexo) de ocho meses y medio que llegará al mundo alrededor del 22 del corriente. Así, rodeada de sus más íntimos, la modelo se instaló en la casa de sus padres a descansar y, más que nunca, a esperar.
Sin planes
Por el momento, Dolores sólo piensa en su hijo. Hace tiempo que desechó una serie de ofertas para hacer distintas campañas con su panza de embarazada e, incluso, descartó propuestas de trabajo para el futuro. "Quiero dedicarme de lleno a mi hijo. Como hice con Valentino, prefiero dedicarme en cuerpo y alma a cuidarlo, por lo menos durante el primer año", declaró.
Asimismo, la modelo aprovechó para desmentir los insistentes rumores sobre su presunta separación. "Con Matías estamos mejor que nunca. Muy ansiosos con la llegada de nuestro nuevo hijo. Eso nos ha renovado como pareja", sentenció. Y, para demostrarlo, la modelo se dejó fotografiar junto a su marido y su hijo. Una imagen perfecta de la armonía y felicidad de los Camisani.
Respecto de su nuevo hijo, Dolores no quiso adelantar nada. "Sabemos que será varón e incluso ya tenemos decidido el nombre. Pero vamos a esperar al nacimiento para decirlo", agregó.
Sobre las polémicas peleas que desataron algunas colegas suyas en distintos desfiles, Dolores sólo se limitó a decir que siempre existieron y que no hay nada nuevo en eso. "Yo estoy bastante alejada de las pasarelas, pero no creo que lo que se ve ahora sea nada nuevo. Siempre existieron rivalidades entre las distintas modelos. Es lo mismo que debe suceder en cualquier profesión o empresa. La convivencia es dura y difícil, pero lo importante es poder superar esas diferencias y seguir adelante sin entrar en ese juego", argumentó. La bella modelo permanecerá en Punta del Este hasta que llegue el momento del nacimiento. "Me recomendaron hacer reposo total. Son los últimos días. Y no pienso desobedecer esa orden de los médicos. Estoy un poco nerviosa, pero no tanto como la primera vez", finalizó.
Lo más popular
Ranking notas premium






