25 Mayo 2002 Seguir en 
SOFIA.- El papa Juan Pablo II realizó un sorpresivo acercamiento a la Iglesia Ortodoxa, al tenderle una mano al patriarca de Moscú, Alexis II, gracias a la intermediación del patriarca búlgaro Maxim. El Sumo Pontífice, quien desde siempre aspira a concretar una visita a Moscú, ofreció a los ortodoxos búlgaros una Iglesia Católica cargada de historia, ubicada en pleno centro de Roma. Según un prelado búlgaro, el Papa ha querido mostrar con este gesto que la comunión entre cristianos debe verse impulsada por las dos partes, y que la creación reciente de cuatro diócesis católicas en Rusia no estuvo inspirada en el proselitismo agresivo por parte de Roma, como acusó el patriarca Alexis.
La iglesia ofrecida por el Papa es la de San Vicente y San Anastasio, que podrán ser utilizadas para fines litúrgicos. Bautizada por el cardenal Mazarin en el siglo XVII, la iglesia se halla frente a la Fontana de Trevi, al pie del Palacio del Quirinal. En este templo vivieron los papas hasta el siglo XIX. Allí se guardan en pequeños relicarios los corazones u otras partes del cuerpo de los pontífices, que fueron embalsamados de acuerdo con una tradición respetada hasta la muerte de Pío XI, en 1939.
Moderado entusiasmo
Juan Pablo II, de 82 años, que sufre de serios problemas de salud, fue recibido con un entusiasmo moderado en la sede de la Iglesia Ortodoxa búlgara por el patriarca Maxim -de 87 años, pero en perfectas condiciones físicas y mentales-. No hubo abrazo de paz entre los dos líderes religiosos, que se limitaron a darse la mano.
En su discurso, el Santo Padre dio las gracias por la recepción que le dio el patriarca, quien vino a saludarlo a su llegada a Sofía, el jueves, a pesar de que su presencia no estaba prevista. Juan Pablo II recordó el ejemplo de unidad ofrecido en el primer milenio por los santos Cirilo y Metodio, apóstoles del mundo eslavo, venerados en Bulgaria y en el mundo ortodoxo. "Ellos son para nosotros los patrones del esfuerzo ecuménico de las Iglesias hermanas de Oriente y Occidente, para encontrar una unidad que no significa absorción ni fusión", dijo. El arzobispo Simeón, encargado de los fieles ortodoxos de Europa Occidental, quien lo recibió previamente en la catedral San Alexandre Nevski, dijo por su parte que los cristianos deben salvar juntos el mundo amenazado por el materialismo salvaje.
El Papa visitará hoy el monasterio de Rila, el mayor retiro ortodoxo de los Balcanes. Por la tarde mantendrá un encuentro con fieles católicos y tiene previsto regresar a Roma mañana, luego de una ceremonia de beatificación. (TELAM-SNI/AFP)
La iglesia ofrecida por el Papa es la de San Vicente y San Anastasio, que podrán ser utilizadas para fines litúrgicos. Bautizada por el cardenal Mazarin en el siglo XVII, la iglesia se halla frente a la Fontana de Trevi, al pie del Palacio del Quirinal. En este templo vivieron los papas hasta el siglo XIX. Allí se guardan en pequeños relicarios los corazones u otras partes del cuerpo de los pontífices, que fueron embalsamados de acuerdo con una tradición respetada hasta la muerte de Pío XI, en 1939.
Moderado entusiasmo
Juan Pablo II, de 82 años, que sufre de serios problemas de salud, fue recibido con un entusiasmo moderado en la sede de la Iglesia Ortodoxa búlgara por el patriarca Maxim -de 87 años, pero en perfectas condiciones físicas y mentales-. No hubo abrazo de paz entre los dos líderes religiosos, que se limitaron a darse la mano.
En su discurso, el Santo Padre dio las gracias por la recepción que le dio el patriarca, quien vino a saludarlo a su llegada a Sofía, el jueves, a pesar de que su presencia no estaba prevista. Juan Pablo II recordó el ejemplo de unidad ofrecido en el primer milenio por los santos Cirilo y Metodio, apóstoles del mundo eslavo, venerados en Bulgaria y en el mundo ortodoxo. "Ellos son para nosotros los patrones del esfuerzo ecuménico de las Iglesias hermanas de Oriente y Occidente, para encontrar una unidad que no significa absorción ni fusión", dijo. El arzobispo Simeón, encargado de los fieles ortodoxos de Europa Occidental, quien lo recibió previamente en la catedral San Alexandre Nevski, dijo por su parte que los cristianos deben salvar juntos el mundo amenazado por el materialismo salvaje.
El Papa visitará hoy el monasterio de Rila, el mayor retiro ortodoxo de los Balcanes. Por la tarde mantendrá un encuentro con fieles católicos y tiene previsto regresar a Roma mañana, luego de una ceremonia de beatificación. (TELAM-SNI/AFP)







