
Frido Núñez (Stormtrooper), Felix Mercado (Darth Vader), Facundo Lacroix y Gabriel Figueroa (Royal Guard), Ariel Castillo (Stormtrooper) y el mini Darth Vader Leandro Núñez,esperando el gran estreno de “El despertar de la fuerza”.

Cuando tenía seis años, Andrés Ponce Capúa descubrió los juguetes de “Star Wars”. Sin embargo no tenía la menor idea de qué se trataba. Entonces, le preguntó a su padre, Adolfo Ponce, de 43 años. Pero no encontró respuestas. El niño insistía con sus preguntas y, cada día, acumulaba más piezas de juguete con los personajes de la saga famosa.
Era tanta la curiosidad que mostraba sobre el tema que su padre decidió alquilar la película para mostrársela a su pequeño hijo. “Andrés se enganchó desde el primer momento, y fue él quien empezó a hacer que nos enganchemos todos en la familia”, explicó el padre, mientras espera en la fila para entrar al cine a ver el estreno del “Episodio VII”.
En la medianoche del jueves, en el shopping del Solar del Cerro había un ajetreo inusual para esa hora. Una larga fila de ansiosos espectadores esperaba que se abrieran las puertas de la sala de cine. Había adolescentes, niños, adultos, mujeres, hombres, todos unidos por el mismo entusiasmo.
Ahora, Andrés tiene nueve años y, en aquel tiempo, en apenas tres meses vio todos los episodios. Después se engancharon su madre Rita, y su hermano, Francisco. De esa manera toda la familia terminó conociendo a cada uno de los personajes de “Star Wars”.
Todavía faltaba más de una hora y media para que abrieran la sala, pero la fila seguía creciendo dentro del shopping. En ese largo tren de entusiasmo, el primero de todos era Emilio “Niga” Dahud, con su máscara negra de Darth Vader, quizás el mejor villano de la historia del cine. En el mismo grupo estaban Benjamín “Buda” Arnedo, Ignacio Stesina y Gustavo Filgueira.
Según los fanáticos tucumanos, “El despertar de la Fuerza” (dirigida por J.J. Abrams) es la mejor película de la serie desde “El Imperio contraataca”. Ambas compiten muy de cerca por el máximo lugar en el podio.
Los empleados de la sala de cine estaban uniformados para la ocasión. Andrea Berrocall vestía una remera negra con el nombre de la serie escrito en letras gigantes y amarillas. A veinte minutos del estreno, los seguidores se movían inquietos, con paquetes de pochoclos en la mano, pero sin perder su lugar en la fila.
Alfredo Núñez (33) encabezaba el grupo más ruidoso en la previa del preestreno. En la mitad de la fila, Luis Flores posaba para los flashes de los celulares con la máscara negra en el rostro; mientras, Andrés apuntaba a todos con su espada láser.
Todavía no comenzaba el preestreno y Núñez ya tenía un plan para ayer, el día del gran estreno, tal vez uno de los más esperados de sus vidas. Con su grupo de amigos y hermanos en el fanatismo harían un asado para esperar el acontecimiento. Algunos pedirían permiso en el trabajo. Otros, directamente se escaparían. Pero la consigna era fija: todos los participantes vestirían trajes personajes de Star Wars en ese almuerzo a 34°C. Y así fue: en su casa se juntó con Felix Mercado, Facundo Lacroix y Ariel Castillo, una legión de fans dispuestos a vivir un momento histórico.
Apostillas de un suceso








