Estados Unidos y Rusia sellan la amistad

Bush y Putin firmaron el tratado de desarme que liquida la herencia de la Guerra Fría y de la hostilidad entre ambos países.

NUEVOS AMIGOS. Bush y Putin posan después de firmar el acuerdo en una sala del Kremlin.
NUEVOS AMIGOS. Bush y Putin posan después de firmar el acuerdo en una sala del Kremlin.
25 Mayo 2002
MOSCU.- Los presidentes Vladimir Putin y George W. Bush firmaron ayer en Moscú un acuerdo para reducir notablemente sus arsenales nucleares hasta 2012. "Este tratado liquida la herencia de la Guerra Fría y de la hostilidad nuclear entre ambos países", afirmó Bush, mientras que Putin, menos entusiasta, lo calificó como un paso adelante para garantizar la seguridad internacional. El acuerdo permite almacenar las ojivas desactivadas, algo a lo que los rusos se oponían.
Rusia y Estados Unidos adoptaron el compromiso de reducir sus ojivas a entre 1.700 a 2.200 cada país, frente a las 6.000 actuales. Este tratado de tres páginas, que no tiene nada que ver con los acuerdos voluminosos sobre desarme firmados anteriormente, va acompañado de otras declaraciones conjuntas, entre ellas una sobre una nueva asociación estratégica.
Esto significará el inicio de la cooperación bilateral en materia de defensa antimisiles, una cuestión respecto de la cual los rusos no ocultan sus temores, ya que dudan de las intenciones estadounidenses.
"Estoy seguro de que esto crea las bases para una cooperación inimaginable, algo que jamás tuvimos en el pasado entre nuestros dos países", dijo Bush.
"Somos amigos y a partir de ahora vamos a dejar de lado las dudas y las sospechas para entrar en una nueva era entre vuestro gran país y el nuestro", declaró Bush a su par ruso.

La cuestión iraní
Los dos presidentes realizaron también una serie de declaraciones conjuntas sobre desarrollo de las relaciones económicas, nuevo diálogo sobre energía, cooperación antiterrorista, relaciones e intercambios entre los habitantes de ambos países y Medio Oriente. Pero no ocultaron que esta nueva alianza tiene límites y resaltaron sus posiciones opuestas sobre Irán y los riesgos de proliferación nuclear, basadas sobre todo en la cooperación armamentística entre Rusia y Teherán, que Washington mira con recelo. Putin rechazó de plano los temores estadounidenses afirmando que la cooperación nuclear rusa respeta el principio de la no proliferación y tiene un carácter puramente económico. Además, según él, los programas de misiles en Irán y en otros países se apoyan en tecnologías de firmas occidentales.
Respecto de los problemas no resueltos entre sus países, Bush prometió dejar sin efecto una ley estadounidense que data de la Guerra Fría, que prohíbe el comercio entre Rusia y EE.UU.
Además, reiteró su apoyo a la entrada de Rusia a la Organización Mundial de Comercio (OMC) y confirmó a Putin que Washington se pronunciará antes del 14 de junio sobre el estatus de economía de mercado para Rusia, que acelerará el comercio bilateral. Bush y Putin se reencontrarán el martes en Roma, en ocasión de la firma del acuerdo estratégico OTAN-Rusia, otro paso tendiente a disipar las últimas nubes de la Guerra Fría. (AFP)

Bush se quemó con un dulce
Mientras se hallaba en la mesa con Putin, Bush se llevó a la boca, disimuladamente, un dulce ruso, sin saber que estaba caliente. Cuando Putin empezó a hablar, con la misma discreción, se sacó el bocado de la boca, lo puso en su envoltura y lo dejó fuera de la vista. La afición de Bush por los dulces ya le jugó una mala pasada en enero, cuando casi murió atragantado con una galleta mientras miraba por TV un partido de fútbol. (TELAM)

Cohetes sin coordenadas
Las coordenadas que fijaban blancos en Estados Unidos y en Rusia fueron borradas ya hace diez años de las computadoras que controlan los misiles intercontinentales de ambos países. Fue una medida destinada a crear confianza y adoptada en común por los ex presidentes Boris Yeltsin y George Bush padre, en 1992. Tanto los misiles rusos como los estadounidenses se encuentran en sus rampas sin coordenadas. (DPA)

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