El rock dio buenos dividendos y "Ave César" fue muy aplaudida

Más de 80.000 jóvenes asistieron al festival durante sus cuatro jornadas. García afirmó que el sonido era un desastre.

10 Febrero 2004
COSQUIN.- El festival "Cosquín Rock" terminó con los números redondos: en las cuatro noches pagaron sus entradas alrededor de 83.000 personas y unas 40 bandas subieron al escenario.
Pero si desde el punto de vista económico a "Perro Producciones" le fue bien, los problemas más graves del festival se evidenciaron en las dificultades del sonido, respecto del cual las quejas fueron unánimes, y provocaron -en gran parte- los incidentes del domingo a la madrugada tras el abandono del escenario por parte de Charly García. Desde el primer día, las quejas de la gente y de los músicos contra el sonido habían sido generalizadas y públicas. Gustavo Cordera ("Bersuit") y Damián Daffunchio ("Las Pelotas") habían criticado duramente a los productores. Pero fue Charly el que desencadenó la bronca cuando dijo: "El comandante Say no More les dice que atravesamos graves dificultades" y se retiró del escenario, no sin antes romper un micrófono y patear la guitarra.
El domingo, con un clima más distendido, arrancaron los tucumanos de "Ave César", que en su media hora de actuación se llevaron los aplausos y una buena crítica. En la plaza se habían distribuido alrededor de 400 remeras con el sello del grupo, por lo que todo pintaba "Ave César".
Posteriormente, la cosa se desarrolló según lo previsto, y el cierre en la madrugada fue un extenso show de "Los Piojos", disfrutado por las más de 20.000 personas que asistieron a la última noche.

"Los Piojos"
"Los Piojos" tuvieron una actuación que sólo por momentos logró levantar la multitud; la banda de Andrés Ciro puso el broche final a un festival accidentado, pero que en la última noche se desarrolló en un clima distendido.
Antes que ese grupo, había actuado León Gieco, que brindó un show estupendo, en el que pudieron escucharse canciones como "Pensar en nada", "Bandidos rurales", "El fantasma de Canterville" y "Los Orozco" (al que Gieco añadió el verso "Con Bolocco no toco"), y que tuvo un final emotivo con "Sólo le pido a Dios". Cuando subió Luis Spinetta dijo: "sólo quiero que la música sea linda". Aunque no fue una alocución explícita, el "Flaco" fijó posición en el escenario. (Especial)
Charly afirmó que el sonido era un desastre, y luego del escándalo tocó en Carlos Paz
Córdoba.- Tras el escándalo que se produjo el sábado en el "Cosquín Rock" luego de su actuación, el cantante y compositor Charly García ofreció el lunes por la madrugada un sorpresivo show en una discoteca de Villa Carlos Paz, ante unas 1.000 personas que estaban en el lugar.
García estuvo recorriendo durante la madrugada diferentes lugares para tocar, hasta que llegó a la popular discoteca Keops, donde se presentó con su banda y compartió un tema con el bandeononista Rubén Juárez, quien tiene un espectáculo propio en ese lugar.
Cuando salía de la disco, ya con la claridad de la mañana de ayer, García se refirió a su interrumpida actuación en Cosquín. "Estaba mal organizado; había un sonido horrible y no andaba nada. La gente se portó muy bien, no rompió nada; fue nada más que eso", afirmó el cantante.
García restó dramatismo a los incidentes y se quejó de porque -dijo- "los organizadores no dieron la cara" para asumir la responsabilidad de lo ocurrido. "Hice todo lo posible, pero no daba", dijo Charly a una emisora de Buenos Aires, explicando las razones por las cuales interrumpió el concierto. Dijo que el sonido era un desastre y que había hecho "todo lo posible para cantar", pero que se sintió como el ex boxeador fallecido Ringo Bonavena: "Como cuando cuando te sacan el banquito y te quedás solo en el escenario". (DyN- Dpa)

Tamaño texto
Comentarios