Noguera Paz, uno de los herederos

Fernández Lobbe y Agulla dijeron adiós, pero confían en los jóvenes como el tucumano

31 Oct 2015
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AQUÍ NO PASÓ NADA. El tucumano Noguera Paz es atendido durante el partido por uno de los médicos del plantel de Los Pumas. El pilar recibió un golpe pero tras ser curado siguió jugando como si nada. reuters

LONDRES.- La nariz ensangrentada lo dijo todo. El tucumano Lucas Noguera Paz volvió a hacerlo: entró desde el banco para jugar minutos importantes y tanto su sangre como su sudor quedó desparramado por el césped de una cancha, en este caso de la del Queen Elizabeth Olympic Park. Su aparición, como la de varios otros jóvenes, es fundamental para creer que el equipo no perderá la esencia pese a los retiros y la camiseta queda un buenas manos.

“Para mí fue un mundial maravilloso, lo disfruté mucho. Viví cada día como si fuera el último. Di lo mejor de mí, más allá del cansancio y fui para adelante cada vez que vi una oportunidad”, declaró el pilar izquierdo, que ingresó por Juan Guillermo Figallo, a los 60 minutos de partido.

Su aparición fue en un momento en el que Los Pumas intentaban irse con un try que no sólo los acercara en el marcador sino que los despida de Londres con otra buena sensación, después de todas las que ya habían tenido.

“Lamentablemente arrancamos el partido perdiendo. Nos faltó un poco de iniciativa en el comienzo sumado a varias imprecisiones. La salida de ‘Tomy’ (Tomás Cubelli) nos generó problemas pero por suerte en el segundo tiempo anduvimos mejor y apareció la garra puma”, analizó el jugador de Lince.

La nariz roja como la de un payaso seguía hablando: el desgaste físico fue importante en Los Pumas. Y si lo fue para un suplente, imagínese para los titulares y el resto del plantel. “Hoy (por ayer) tuvimos muchas bajas y pasa que son siete partidos. Hace más de dos meses que estamos afuera, si contamos la preparación. Además jugó la cabeza sabiendo que teníamos muchas ilusiones de jugar la final”, explicó el joven de 22 años.

Y mientras el tucumano se fue a dormir soñando con Japón 2019, Juan Fernández Lobbe y Horacio Agulla lo hicieron pensando en todo lo que ya dieron y no darán nunca más.

“Me siento muy feliz. A partir de ahora voy a ser el hincha número 1 de corazón. Me da mucha tranquilidad cómo dejo al equipo porque estos jugadores van a seguir y transpiran esta camiseta. Tienen un gran futuro”, expresó “Corcho” al finalizar el partido, en zona de vestuarios.

Para Agulla, todo el Mundial fue algo especial justamente por la despedida que sabía que tendría lugar al finalizar el torneo. “Fue impresionante todo el Mundial para mí. Hoy (por ayer) entré a la cancha sabiendo que era mi último partido y fue duro”, confesó el ex jugador de Hindú, que también confía en el futuro del plantel. “Creo que los chicos van por un excelente camino. Estoy muy tranquilo”, cerró.

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