LOS ANGELES.- Fulgurante. Sólo así puede definirse la carrera del joven actor Colin Farrell. Es que, a sus 25 años, es la nueva importación de lujo de Hollywood, donde está consiguiendo todos los papeles importantes en las producciones más atractivas. Y esto equivale a decir que se convertirá en una super estrella antes de que acabe el año.
Colin Farrell es hijo de Eamon Farrell, una gran estrella del fútbol irlandés. Al principio, el joven consideró seguir los pasos de su padre, pero luego de analizarlo bien, decidió estudiar arte dramático. A los 15 años se matriculó en la Gaiety Drama School de Dublín, institución que no tardaría en abandonar para asistir a "castings" y empezar lo que ha sido una carrera tan brillante como vertiginosa.
El despegue
Su primer trabajo fue en la serie de la BBC "Ballykissangel" a la que llegó en el cuarto año y que lo convirtió rápidamente en un ídolo popular en Inglaterra. Colin permaneció en la serie dos temporadas y entre una y otra hizo "Falling for a Dancer", una miniserie de cuatro horas. Tras "Ballykissangel", Colin se marchó a Australia a pasar una temporada y permaneció casi un año allí. A su regreso a Inglaterra se encontró con que su compatriota, Tim Roth, iba a hacer una película como director y quería darle un papel en ella. Colin aceptó y apareció, como actor secundario, en "The War Zone", tras lo cual decidió hacer una experiencia teatral y representó la obra "In a Little World or our Own" en el Denmar Wharehouse de Londres. La buena suerte hizo que el actor norteamericano Kevin Spacey acudiese a ver su excelente interpretación y lo recomiendase a los productores de su película, "Ordinary Decent Criminal", para uno de los papeles protagónicos. Siguiendo los consejos de Spacey, Farrell se trasladó a Los Angeles a probar fortuna. Y mal no le fue. Primero consiguió un agente y poco después una prueba frente a Joel Schumacher, nada menos que para protagonizar su película. Tras conseguir el aplauso de la crítica por su interpretación del joven soldado tejano en "Tigerland" Colin obtuvo el papel de Jesse James, el protagonista de "American Outlaws", de Les Mayfield y, en rápida sucesión, volvió a trabajar con Joel Schumacher en "Phone Booth" en un papel que inicialmente iba a interpretar Will Smith y posteriormente, Jim Carrey.
Alta performance
Este año va a ser sin duda muy auspicioso para el joven intérprete. A los 26 años recién cumplidos, se le suma el estreno de "En defensa del honor" con Bruce Willis, dirigida por Gregory Hoblitt. En este filme (que llegó esta semana a los cines tucumanos) el joven Farrell tiene la mejor oportunidad de su carrera hasta la fecha encarnando a un novato abogado con el reto de defender a un soldado acusado de asesinato en un campo de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial. "Fue un desafío enorme. Pero mi vida se compone de situaciones desafiantes", declara el joven.
Aún mas significativo será "Minority Report", el último filme de Steven Spielberg, donde hace el papel que Javier Bardem "no se veía" haciendo frente a Tom Cruise. Y, por último, aparecerá en "The Farm", una película de espías donde tiene como oponente nada menos que a Al Pacino y que está rodando en estos momentos en Canadá. Ni bien termine su trabajo en este filme, se incorporará al rodaje de "Daredevil", junto a Ben Affleck, en el papel de un abogado ciego con súper poderes. Farrell será el malo de la historia.
Aunque, en la vida real, este joven irlandés no tiene una pizca de maldad. Por el contrario, es un chico sencillo, apuesto y de vida tranquila. Precisamente como a Hollywood le gusta. (Especial)
Colin Farrell es hijo de Eamon Farrell, una gran estrella del fútbol irlandés. Al principio, el joven consideró seguir los pasos de su padre, pero luego de analizarlo bien, decidió estudiar arte dramático. A los 15 años se matriculó en la Gaiety Drama School de Dublín, institución que no tardaría en abandonar para asistir a "castings" y empezar lo que ha sido una carrera tan brillante como vertiginosa.
El despegue
Su primer trabajo fue en la serie de la BBC "Ballykissangel" a la que llegó en el cuarto año y que lo convirtió rápidamente en un ídolo popular en Inglaterra. Colin permaneció en la serie dos temporadas y entre una y otra hizo "Falling for a Dancer", una miniserie de cuatro horas. Tras "Ballykissangel", Colin se marchó a Australia a pasar una temporada y permaneció casi un año allí. A su regreso a Inglaterra se encontró con que su compatriota, Tim Roth, iba a hacer una película como director y quería darle un papel en ella. Colin aceptó y apareció, como actor secundario, en "The War Zone", tras lo cual decidió hacer una experiencia teatral y representó la obra "In a Little World or our Own" en el Denmar Wharehouse de Londres. La buena suerte hizo que el actor norteamericano Kevin Spacey acudiese a ver su excelente interpretación y lo recomiendase a los productores de su película, "Ordinary Decent Criminal", para uno de los papeles protagónicos. Siguiendo los consejos de Spacey, Farrell se trasladó a Los Angeles a probar fortuna. Y mal no le fue. Primero consiguió un agente y poco después una prueba frente a Joel Schumacher, nada menos que para protagonizar su película. Tras conseguir el aplauso de la crítica por su interpretación del joven soldado tejano en "Tigerland" Colin obtuvo el papel de Jesse James, el protagonista de "American Outlaws", de Les Mayfield y, en rápida sucesión, volvió a trabajar con Joel Schumacher en "Phone Booth" en un papel que inicialmente iba a interpretar Will Smith y posteriormente, Jim Carrey.
Alta performance
Este año va a ser sin duda muy auspicioso para el joven intérprete. A los 26 años recién cumplidos, se le suma el estreno de "En defensa del honor" con Bruce Willis, dirigida por Gregory Hoblitt. En este filme (que llegó esta semana a los cines tucumanos) el joven Farrell tiene la mejor oportunidad de su carrera hasta la fecha encarnando a un novato abogado con el reto de defender a un soldado acusado de asesinato en un campo de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial. "Fue un desafío enorme. Pero mi vida se compone de situaciones desafiantes", declara el joven.
Aún mas significativo será "Minority Report", el último filme de Steven Spielberg, donde hace el papel que Javier Bardem "no se veía" haciendo frente a Tom Cruise. Y, por último, aparecerá en "The Farm", una película de espías donde tiene como oponente nada menos que a Al Pacino y que está rodando en estos momentos en Canadá. Ni bien termine su trabajo en este filme, se incorporará al rodaje de "Daredevil", junto a Ben Affleck, en el papel de un abogado ciego con súper poderes. Farrell será el malo de la historia.
Aunque, en la vida real, este joven irlandés no tiene una pizca de maldad. Por el contrario, es un chico sencillo, apuesto y de vida tranquila. Precisamente como a Hollywood le gusta. (Especial)







