Cuando el rating manda

Canales endeudados, atrasos en los pagos, producciones pobres, estrellas malhumoradas y clonación de formatos y contenidos.

La lista de series que cayeron en desgracia en estas semanas es extensísima. En mayo, los canales de Estados Unidos toman sus decisiones, y levantan o bajan el pulgar, pero en todos los casos, por obvias razones económicas. Los condenados, fueron "Roswell", "Max Bickford", "Primer año", "Dark Angel", "Dharma y Greg", "Maybe it's me", "Family Law", "The Ellen Show", "Spin City" y "That 80's Show", entre otros.
En la Argentina, la situación es aún más caótica. Justamente porque a la crisis mundial se suma la nacional. La mayoría de los canales ha entrado en una etapa de reducción de presupuestos. Y eso se nota en los productos. Los que no consiguen imponerse con un rating superior a los 8 puntos, perecen.
Canales endeudados, atrasos en los pagos, producciones pobres, estrellas malhumoradas y clonación de formatos y contenidos. Esta es la televisión de nuestros días.
Una televisión devaluada que está regida por los números. Tal vez por eso, existen muchos programas que al poco tiempo de comenzar se levantaron. Hoy, lo que no tiene rating, no va.
Uno de los canales que más problemas tiene es Telefé. Después del escándalo desatado por Marcelo Tinelli, finalmente consiguió sacar al aire "El show de Videomatch" dos veces por semana, tal como quería el popular conductor. Y eso sirvió para competir con "Son amores", el líder indiscutido de la pantalla y que terminó sucumbiendo a las locuras de Tinelli. Para rematar, el canal de las pelotitas lanzó el lunes último la telenovela que marca el regreso a la televisión de Natalia Oreiro. "Kachorra" comenzó con un rating de 16.3 puntos, una cifra nada despreciable considerando su horario de emisión (todos los días a las 13) donde su mayor competidor es "El noticiero de Santo" que sale por Canal 13.Pero no todo salió bien. Telefé esperaba estrenar este mes la tercera versión de "Gran Hermano", pero el programa se postergó y saldrá al aire el 1 de julio, con la conducción de Soledad Silveyra.
Claro que, a partir de junio, la historia cambiará por completo con el inicio del Mundial de Fútbol. Por eso, la mayoría de los canales está esperando a estrenar sus mejores productos una vez que acabe la competencia. Ese es el caso de Adrián Suar, quien intenta convencer a Mirtha Legrand para que vuelva a la televisión con un programa de entrevistas que saldría al aire a partir de agosto. Otra diva que piensa lanzar su programa en setiembre es Susana Giménez, aunque lo hará desde Miami ya que la crisis argentina no le permite tener el perfil de años anteriores.
Pero hay otra cuestión, mucho más alarmante. Y es el hecho de que existen programas de gran nivel que, a pesar de su excelente producción no consiguen un buen rating y, por lo tanto, están próximos a levantarse. Tal es el caso de "Los simuladores", cuyas historias atractivas y excelentes actuaciones no llegaron a interesar a un público cada vez más ávido de escándalos mediáticos.
Otro de los programas que estaría en la cuerda floja es el siempre correcto y original "Tiempo final", el unitario de los hermanos Borenzstein que reúne en cada capítulo a un elenco de grandes actores argentinos.
Está claro que la calidad no es lo más importante en la televisión actual. Lo que importa es hacer dinero. Y los que no entren en el juego, están perdidos.

"ALLY MCBEAL"
Nada pudo detener la caída de la audiencia
Ally McBeal fue una de las más populares series de la televisión estadounidense en los últimos años de la década pasada, pero se despidió el lunes último tras una sostenida caída en la audiencia.
La actriz Calista Flockhart interpretó durante cinco años a una abogada incapaz de balancear su vida profesional con la privada, para el regocijo de millones de televidentes en el mundo, que siguieron con entusiasmo capítulo a capítulo.
Pero la comedia que apuntaba a los "treinta y pico" ha perdido audiencia en forma constante en los últimos años, aunque por causas no muy bien establecidas. Bastaron unos puntos menos de rating para que su suerte quedara echada en el competitivo mundo de la televisión.
El último capítulo se emitió el lunes pasado en la televisión de Estados Unidos e incluyó la reaparición de viejos amigos y amantes del personaje. En los últimos tiempos, el creador de la serie, David E. Kelley, incluyó a rostros conocidos para tratar de elevar la audiencia, un propósito que tuvo dispar suerte.

Desfile
Así desfilaron por el mundo de Ally el cantante Jon Bon Jovi, el actor de la serie Friends Matthew Perry y el reconocido actor Robert Downey Jr.
Downey Jr. causó un gran impacto, pero los productores lo retiraron tras sólo una temporada de trabajo y luego de que el actor volviera a recaer en su vieja lucha contra las drogas. La despedida de sus peculiares compañeros de trabajo en el capítulo de una hora estuvo repleta de lágrimas. Y probablemente, la humedad en los ojos de los actores no fue fingida.
Cuando se comunicó el fin de la serie tras cinco años en antena, en el set hubo "un montón de lágrimas", según comentó en aquel entonces un portavoz de la productora 20th Century Fox Television. Es que los actores habían logrado formar un buen equipo de trabajo.
Kelley estimó que la disminución de la audiencia se debió a la dificultad de mantener atractivo un formato que incluía escenas de fantasía, casos legales extraños y un personaje central extravagante. Cabe aclarar que, a pesar del alejamiento de Ally de las pantallas, aún se mantienen otras dos producciones de Kelley, "The Practice" y "Boston Public".
Además, la Fox ya planea reemplazar el próximo otoño (boreal) a "Ally McBeal" por otra creación del mismo Kelley.
La NBC, en tanto, le dio un fuerte espaldarazo a la serie cómica "Will and Grace", al aportar 4 millones de dólares para mantenerla hasta 2005.

"FRIENDS"
Los amigos se toman unas cortas vacaciones
La octava temporada de "Friends" cerró con mucha emoción y más rating. Rachel (Jennifer Aniston) finalmente dio a luz su bebé, proporcionando uno de los más altos ratings de la serie: el final fue el episodio más visto de cualquier serie de televisión.
Un promedio de 34,9 millones de telespectadores sintonizaron el muy esperado "episodio del bebé" de una hora de "Friends", en el cual Rachel dio a luz a su bebé Emma mientras el padre de la criatura, Ross (David Schwimmer), la ayudó en la sala de partos. El programa terminó con una sorpresiva escena de suspenso, en la que Rachel acepta entre sollozos una propuesta matrimonial inesperada de Joey (Matt LeBlanc) cuando se arrodilló para recoger el anillo de compromiso que cayó del bolsillo del saco de Ross.
La cantidad de televidentes de "Friends" sólo fue superada por los 52,2 millones que vieron el especial de la misma comedia que transmitió la cadena NBC en enero de 1996, después de la transmisión del Super Bowl . El final de "Friends" fue también el episodio más visto por cualquier serie de televisión de horario estelar esta temporada.

"EXPEDIENTES X"
Un caso cerrado que marcó un fenómeno
La serie "Expedientes X" ya es un caso cerrado tras la emisión el domingo del último episodio de un fenómeno televisivo que durante nueve años ha sabido mantener la intriga a base de extraterrestres y conspiraciones gubernamentales.
Protagonizada por dos desconocidos como David Duchovny y Gillian Anderson como los agentes del FBI Fox Mulder y Dana Scully, la serie quería reavivar un género muerto en televisión y alimentar a la audiencia con lo que parecían tramas salidas de la prensa sensacionalista, fenómenos paranormales o conspiraciones. Lo que consiguió fue marcar un hito en la historia de la televisión, devolviendo no sólo la vida a este género sino dando lugar a un ejército de imitadores.
Sus protagonistas se convirtieron en estrellas y una legión de seguidores adoptó las tramas de la serie como un nuevo credo, llevando sus teorías de la conspiración a otro nivel.
"El fenómeno de ?Expedientes X? creció con internet y las conversaciones en la red, donde se analizaba cada capítulo en profundidad", recuerda el productor ejecutivo Frank Spotnitz.
También contribuyó el hecho de que la calidad de cada episodio era similar, por no decir superior, a la ofrecida por muchos largometrajes, manteniendo el suspenso al igual que un presupuesto aceptable con todo tipo de estratagemas. "La idea general era mantenerlo todo entre sombras, una gran ventaja económica y de guión, porque cuanto menos se ve, más miedo da", dijeron los productores.

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