Bush y Putin firman el pacto sobre misiles

El trato de desarme, el primero en diez años entre Washington y Moscú, que debe firmarse en el Kremlin, disminuirá el arsenal.

24 Mayo 2002
MOSCU.- El presidente estadounidense George W. Bush llegó ayer a Moscú, donde se reunirá con el mandatario Vladimir Putin en un encuentro que sellará la cooperación entre los antiguos enemigos de la Guerra Fría. En su primera visita a Rusia, Bush fue recibido por el ministro de Finanzas, Alexei Kudrin, y luego se trasladó con su esposa, Laura, hasta el centro de Moscú para alojarse en un lujoso hotel, en medio de severas medidas de seguridad.
El acuerdo de desarme, el primero en diez años entre Washington y Moscú, que debe firmarse hoy en el Kremlin, disminuirá el arsenal de los dos ex adversarios a entre 1.700 y 2.200 ojivas hasta 2012, frente a las alrededor de 6.000 existentes. Rusia logró que el acuerdo tenga el estatuto de tratado, pero una parte de las cabezas nucleares desactivadas y sus vectores (misiles, bombarderos, submarinos) no serán destruidos pese a la exigencia de Moscú. Esta situación ubica a Rusia en inferioridad con respecto a Washington, por el carácter obsoleto del arsenal ruso, que no podrá ser reutilizado más allá de una fecha específica y que Putin no podrá renovar por falta de recursos.

Manifestación callejera
El Partido Comunista, única oposición al Kremlin, considera la firma de este tratado como una traición a los intereses nacionales y acusó a Putin de transformar a Rusia en satélite de Estados Unidos. Cientos de militantes de izquierda protestaron ayer en Moscú por la visita del presidente estadounidense y repudiaron la guerra antiterrorista liderada por Washington, y que cuenta con Rusia como uno de sus mayores aliados.
Los militares rusos no ocultan su reticencia con respecto al acercamiento con los estadounidenses, que se instalaron en varias ex repúblicas soviéticas para llevar adelante la operación antiterrorista que comenzó en Afganistán.

La recompensa
La firma del tratado debería permitir a estos dos ex enemigos fijar las bases para una nueva cooperación política, militar y económica, recompensando a Putin por su respaldo a los occidentales luego de los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos. Moscú espera obtener de Washington el estatuto de economía de mercado, lo que le permitirá normalizar sus relaciones comerciales, favorecer las inversiones extranjeras e ingresar en la Organización Mundial de Comercio (OMC), una de las prioridades del Kremlin. Sin embargo, el Senado estadounidense prorrogó el fin de la enmienda Jackson-Vanik de 1974 que frena el comercio ruso-estadounidense.
Mañana y el domingo Putin llevará a Bush y a su esposa a su ciudad natal, San Petersburgo. (AFP)

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