LONDRES - La supermodelo alemana Claudia Schiffer está siguiendo el ejemplo de su amiga Madonna. Optará por la privacidad y desechará la publicidad cuando se case mañana con el productor de cine británico Matthew Vaughn.
Schiffer, quien a los 31 años todavía es una de las modelos más solicitadas del mundo, contraerá matrimonio con Vaughn en la mansión de 7 millones de dólares que poseen en Suffolk, en el este de Inglaterra, después de haber decidido mantener los detalles en secreto.
El interés internacional en la glamorosa boda de la pareja ha sido intenso, fomentado por las informaciones de prensa de que entre los invitados figuran estrellas como Madonna, Elton John, Brad Pitt y Naomi Campbell.
Pero la pareja está decidida a mantener su gran día en privado. Contrataron a una firma de seguridad para que patrulle los predios de su residencia construida hace 500 años e hicieron que los participantes firmen un acuerdo de confidencialidad. "Han llegado periodistas de todas partes a la aldea, pero la seguridad ya es bastante rígida en la casa, con montones de guardias por todos lados", dijo John Smith, quien administra un negocio en una población vecina. "Hay un sendero público cerca de la casa, pero tienen derecho a cerrarlo un día al año; eso sucederá", agregó.
La pareja espera seguir el ejemplo de sus amigos Madonna y Guy Ritchie, quienes impidieron que la prensa tomara fotos de su boda, en Escocia. Schiffer y Vaughn decidieron no vender su historia, como lo han hecho muchas estrellas -por ejemplo, la actriz galesa Catherine Zeta Jones y el actor estadounidense Michael Douglas-. La reina de las pasarelas ordenó a Valentino un vestido de novia de seda color marfil y pidió a los invitados que no usen el blanco. (Reuter)
Schiffer, quien a los 31 años todavía es una de las modelos más solicitadas del mundo, contraerá matrimonio con Vaughn en la mansión de 7 millones de dólares que poseen en Suffolk, en el este de Inglaterra, después de haber decidido mantener los detalles en secreto.
El interés internacional en la glamorosa boda de la pareja ha sido intenso, fomentado por las informaciones de prensa de que entre los invitados figuran estrellas como Madonna, Elton John, Brad Pitt y Naomi Campbell.
Pero la pareja está decidida a mantener su gran día en privado. Contrataron a una firma de seguridad para que patrulle los predios de su residencia construida hace 500 años e hicieron que los participantes firmen un acuerdo de confidencialidad. "Han llegado periodistas de todas partes a la aldea, pero la seguridad ya es bastante rígida en la casa, con montones de guardias por todos lados", dijo John Smith, quien administra un negocio en una población vecina. "Hay un sendero público cerca de la casa, pero tienen derecho a cerrarlo un día al año; eso sucederá", agregó.
La pareja espera seguir el ejemplo de sus amigos Madonna y Guy Ritchie, quienes impidieron que la prensa tomara fotos de su boda, en Escocia. Schiffer y Vaughn decidieron no vender su historia, como lo han hecho muchas estrellas -por ejemplo, la actriz galesa Catherine Zeta Jones y el actor estadounidense Michael Douglas-. La reina de las pasarelas ordenó a Valentino un vestido de novia de seda color marfil y pidió a los invitados que no usen el blanco. (Reuter)







