SALTA.- "Dígame si van a salir los jugadores a saludar o no, así le aviso a la gente que no espere más y que se vaya". Cientos de hinchas salteños se agolpaban contra las vallas que los separaban de sus ídolos. Y el pedido de Romelia Oyola sonó a ruego. Es que la mujer policía que custodia la puerta del hotel Presidente recibe todas las quejas por el hermetismo que mostró el plantel de Leonardo Astrada.
El equipo llegó el martes a las 21.45 al aeropuerto internacional de Salta, con varios fanáticos aguardando quizás la única oportunidad de verlos. Sin embargo, sólo algún juvenil agradeció las ofrendas.
Mientras tanto, el encargado de seguridad del plantel Miguel Arévalo -vía celular- ordenó al dueño del hotel Ricardo Farjat que despejara toda la sala de recepción para evitar cualquier posible contacto con la prensa.
Inclusive, encargados de la peña riverplatense en Salta "Enzo Francescoli" le contaron a LA GACETA que ante la negativa del propietario del hospedaje -"porque hay clientes que reservaron su habitación para estar más cerca del plantel"- Arévalo le expresó que acataba órdenes.
Es más, para trasladarse al reconocimiento del campo de juego lo hicieron en un micro que salió desde el estacionamiento del hotel.
Ante el reclamo del público que soportaba los 33 grados en la siesta salteña, Claudio Scimé sorteó entre los presentes libros con la historia del club, banderines, pósters y pulseras. Todo rojo y blanco. Es que el encargado de Relaciones Públicas y compañero de Atilio Costa Febre en "River Monumental" pone la cara.
Mientras descansa en su ciudad natal, Mar del Plata, Gabriel Amato espera ansioso un llamado en su celular.
Aquí se rumorea que el "Gaby", quien regresó al país tras su incursión por Europa, está en los planes de los "millonarios".
Transferido junto a Astrada a Gremio, de Porto Alegre, hizo en esa época con el "Jefe" una fuerte amistad, factor que incidiría en la decisión de la dirigencia de incorporarlo.
Además, Amato no tiene pretensiones demasiado elevadas, por lo que su regreso al equipo de la "banda roja" sería una cuestión de horas. (Enviado especial)