16 Agosto 2015 Seguir en 

“La constancia es la base de cualquier entrenamiento y una de las principales fallas cuando una persona se propone hacer ejercicios”, señala Malena Jarma, profesora de Educación Física.
¿Cómo se adquiere el hábito? La especialista detalla cuáles son los pasos a seguir:
1- Buscar una actividad física que me resulte placentera.
2- Saber que el gimnasio es un ámbito social. Es de gran ayuda despejarse charlando con compañeros de entrenamiento.
3- Recordar que al ir a un gimnasio no le hago un favor a nadie, sino que es tiempo que invertimos en nosotros mismos.
4- Tengo que saber qué, cómo y para qué estoy entrenando. Investigar sobre mis avances y lo bien que me hace la actividad física.
5- Importantísimo: no caer en la monotonía. Armar un plan de entrenamiento variado.
6- No sobreentrenarse. Esto causa cansancio físico y mental. Tampoco hay que mezquinar intensidades. Si no alcanzás cierta intensidad no se genera el famoso proceso endorfínico, que es lo que causa placer y gusto por lo que realizamos y la posterior adherencia a la actividad física.
7- Ponerse como objetivo asistir, mínimo, tres veces por semana.
Comer bien, de a poco, y no aflojar en vacaciones
“Para hacer un cambio de hábito en la alimentación se necesita de un clic. No hay un tiempo específico; eso depende de cada persona”, opina el médico especialista en obesidad Francisco Gelatti.
“Normalmente cuando alguien hace una dieta los resultados comienzan a verse después de las cuatro a seis semanas. Esto es un problema porque al cambiar los hábitos alimentarios, especialmente para las personas con sobrepeso, porque quieren ver los resultados rápidamente”, explica.
Lo mejor que se puede hacer para cambiar los malos hábitos alimentarios, según Gelatti, es empezar de a poco y no optar por los planes muy restrictivos.
“En esta época es cuando la gente se desespera porque quiere bajar de peso, llegar bien al verano. Generalmente se adhieren a un plan de alimentación hasta diciembre. Vienen las fiestas de Fin de Año y luego se van de vacaciones en todo sentido. Ahí se olvidan de la dieta. Por eso yo creo que aquellos que logran seguir con sus planes aún en vacaciones son los que pueden hablar de cambio de hábito”, reflexiona. Las claves en el cambio de costumbres alimentarias son: comer despacio y cada tres horas, y servirse en platos más chicos.
Los días más difíciles para los que dejan el pucho
“La forma de dejar de fumar es un traje a medida. Muchos factores influyen; por eso es que cada persona tiene un tiempo propio para decir que ha logrado cambiar ese mal hábito”, analiza Ariela Tarcic, referente del Programa Provincial de Lucha Antitabáquica.
No obstante, la experta comentó que los dos primeros días de abstinencia a la nicotina son los más difíciles. Después, al pasar dos semanas sin fumar, se ha vencido una barrera muy importante, resalta.
“Cada vez más gente quiere dejar de fumar. Vemos que hay más toma de conciencia; el cigarrillo dejó de ser normal y muchos se proponen dejarlo para llevar una vida más sana. Generalmente, cada uno tiene una motivación más específica”, cuenta.
Además de todo el apoyo terapéutico y con medicamentos que le dan a cada paciente, Tarcic describe cuáles son los tips para alejarse del mal hábito. “Hay que alejarse por un tiempo de todas las actividades relacionadas con el cigarrillo, esas situaciones que nos llevan hasta inconscientemente a fumar. Por ejemplo: les decimos que se olviden del café por un tiempo. Porque en realidad creen que fuman porque toman café, pero es al revés”, ejemplificó.
¿Cómo se adquiere el hábito? La especialista detalla cuáles son los pasos a seguir:
1- Buscar una actividad física que me resulte placentera.
2- Saber que el gimnasio es un ámbito social. Es de gran ayuda despejarse charlando con compañeros de entrenamiento.
3- Recordar que al ir a un gimnasio no le hago un favor a nadie, sino que es tiempo que invertimos en nosotros mismos.
4- Tengo que saber qué, cómo y para qué estoy entrenando. Investigar sobre mis avances y lo bien que me hace la actividad física.
5- Importantísimo: no caer en la monotonía. Armar un plan de entrenamiento variado.
6- No sobreentrenarse. Esto causa cansancio físico y mental. Tampoco hay que mezquinar intensidades. Si no alcanzás cierta intensidad no se genera el famoso proceso endorfínico, que es lo que causa placer y gusto por lo que realizamos y la posterior adherencia a la actividad física.
7- Ponerse como objetivo asistir, mínimo, tres veces por semana.
Comer bien, de a poco, y no aflojar en vacaciones
“Para hacer un cambio de hábito en la alimentación se necesita de un clic. No hay un tiempo específico; eso depende de cada persona”, opina el médico especialista en obesidad Francisco Gelatti.
“Normalmente cuando alguien hace una dieta los resultados comienzan a verse después de las cuatro a seis semanas. Esto es un problema porque al cambiar los hábitos alimentarios, especialmente para las personas con sobrepeso, porque quieren ver los resultados rápidamente”, explica.
Lo mejor que se puede hacer para cambiar los malos hábitos alimentarios, según Gelatti, es empezar de a poco y no optar por los planes muy restrictivos.
“En esta época es cuando la gente se desespera porque quiere bajar de peso, llegar bien al verano. Generalmente se adhieren a un plan de alimentación hasta diciembre. Vienen las fiestas de Fin de Año y luego se van de vacaciones en todo sentido. Ahí se olvidan de la dieta. Por eso yo creo que aquellos que logran seguir con sus planes aún en vacaciones son los que pueden hablar de cambio de hábito”, reflexiona. Las claves en el cambio de costumbres alimentarias son: comer despacio y cada tres horas, y servirse en platos más chicos.
Los días más difíciles para los que dejan el pucho
“La forma de dejar de fumar es un traje a medida. Muchos factores influyen; por eso es que cada persona tiene un tiempo propio para decir que ha logrado cambiar ese mal hábito”, analiza Ariela Tarcic, referente del Programa Provincial de Lucha Antitabáquica.
No obstante, la experta comentó que los dos primeros días de abstinencia a la nicotina son los más difíciles. Después, al pasar dos semanas sin fumar, se ha vencido una barrera muy importante, resalta.
“Cada vez más gente quiere dejar de fumar. Vemos que hay más toma de conciencia; el cigarrillo dejó de ser normal y muchos se proponen dejarlo para llevar una vida más sana. Generalmente, cada uno tiene una motivación más específica”, cuenta.
Además de todo el apoyo terapéutico y con medicamentos que le dan a cada paciente, Tarcic describe cuáles son los tips para alejarse del mal hábito. “Hay que alejarse por un tiempo de todas las actividades relacionadas con el cigarrillo, esas situaciones que nos llevan hasta inconscientemente a fumar. Por ejemplo: les decimos que se olviden del café por un tiempo. Porque en realidad creen que fuman porque toman café, pero es al revés”, ejemplificó.
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