25 Enero 2004 Seguir en 
En los dorados años 80, Tom Cruise era sólo un chico que engalanaba las portadas de las revistas para adolescentes. Y además vendía mucho con ello. Pero la crítica seria no lo consideraba realmente un actor. En casi 25 años de carrera, esa imagen cambió radicalmente, aunque, sigue siendo una de las estrellas más seductoras de Hollywood.
Tuvo una infancia errática, teñida de conflictos familiares. Dificultades en el aprendizaje a causa de la dislexia y una lesión en la rodilla que truncó una prometedora carrera deportiva hicieron que, a los 14 años, Cruise ingresara en un monasterio franciscano con la seria intención de tomar los hábitos. Sin embargo, esa aparente vocación se fue diluyendo, al mismo ritmo que crecía su interés por la actuación. Y, a un año después, abandonó los claustros para iniciar su carrera de actor.
Después de trabajar en un par de filmes dramáticos (como villano en el drama militar "Más allá del honor" (Harold Becker, 1981) y como un pandillero en "Los marginados" (de Francis Ford Coppola, 1983), Cruise causó sensación como el adolescente que monta un negocio de prostitución en la comedia dramática "Negocios riesgosos" (Paul Brickman, 1983).
Fue a partir de esta película que Cruise comenzó a ser considerado una estrella, además de tener el primer romance estelar con su compañera del filme, Rebecca De Mornay, tras romper un breve noviazgo con Melissa Gilbert, más conocida por su rol televisivo de Laura Ingalls. Después de varios papeles menores, llegó el rol que lo transformó en una verdadera estrella de Hollywood: el drama bélico (y muy de la "era Reagan") "Top Gun", que dirigió Tony Scott en 1986.
A partir de allí, el actor comenzó a ser blanco de las críticas de la comunidad gay de los Estados Unidos. Hubo rumores respecto de su sexualidad y varias veces se le pidió "salir del closet", aunque el actor nunca comentó tales versiones. Hasta se lo acusó de haber acosado sexualmente a un actor porno, caso que Cruise ganó y obligó a su acusador a una disculpa pública en 2002.
También en 1986 Cruise obtuvo su primer protagónico con un elenco importante: "El color del dinero", a las órdenes de Martin Scorsese y al lado de, nada menos que Paul Newman. Entre esas dos películas, Cruise dejó de ser una promesa para transformarse en uno de los pesos pesados de Hollywood.
Sin embargo, los críticos seguían dudando de él y, por lo tanto, el Oscar le fue siempre esquivo. En 1988 estuvo, por primera vez, cerca de ganar la dorada estatuilla al coprotagonizar con Dustin Hoffman la comedia dramática "Rain Man" (de Barry Levinson). Al año siguiente, fue nominado por primera vez por "Nacido el 4 de julio", el drama sobre Vietnam de Oliver Stone. Su filme siguiente -"Días de trueno", de Tony Scott (1990)- no sólo fue un éxito de taquilla, sino que lo uniría con quien fue su pareja durante una década, la australiana Nicole Kidman. El filme siguiente ("Un horizonte lejano", de Ron Howard) los afianzaría como la "pareja dorada" de Hollywood.
Después vinieron sus películas más taquilleras: "Misión imposible", "Jerry Maguire" (por la que obtuvo su segunda nominación al Oscar), "Ojos bien cerrados" y "Sentencia previa", de Steven Spielberg. Hoy su salario es de 20 millones de dólares, pero es el único actor que garantiza a cada una de sus películas el primer lugar en la taquilla estadounidense. Por producir la primera "Misión imposible, ganó 75 millones de dólares.
"Finalmente encontré mi lugar en el mundo", dice este actor, cuyo nuevo filme "El último samurai" (de próximo estreno en Tucumán) se perfila como el favorito de los premios Oscar de este año. De novio con la española, Tom dice reconoce encontrado la felicidad y el equilibrio. "Trato de complacerla en todo. Me divierto mucho con ella", agrega.
Tuvo una infancia errática, teñida de conflictos familiares. Dificultades en el aprendizaje a causa de la dislexia y una lesión en la rodilla que truncó una prometedora carrera deportiva hicieron que, a los 14 años, Cruise ingresara en un monasterio franciscano con la seria intención de tomar los hábitos. Sin embargo, esa aparente vocación se fue diluyendo, al mismo ritmo que crecía su interés por la actuación. Y, a un año después, abandonó los claustros para iniciar su carrera de actor.
Después de trabajar en un par de filmes dramáticos (como villano en el drama militar "Más allá del honor" (Harold Becker, 1981) y como un pandillero en "Los marginados" (de Francis Ford Coppola, 1983), Cruise causó sensación como el adolescente que monta un negocio de prostitución en la comedia dramática "Negocios riesgosos" (Paul Brickman, 1983).
Fue a partir de esta película que Cruise comenzó a ser considerado una estrella, además de tener el primer romance estelar con su compañera del filme, Rebecca De Mornay, tras romper un breve noviazgo con Melissa Gilbert, más conocida por su rol televisivo de Laura Ingalls. Después de varios papeles menores, llegó el rol que lo transformó en una verdadera estrella de Hollywood: el drama bélico (y muy de la "era Reagan") "Top Gun", que dirigió Tony Scott en 1986.
A partir de allí, el actor comenzó a ser blanco de las críticas de la comunidad gay de los Estados Unidos. Hubo rumores respecto de su sexualidad y varias veces se le pidió "salir del closet", aunque el actor nunca comentó tales versiones. Hasta se lo acusó de haber acosado sexualmente a un actor porno, caso que Cruise ganó y obligó a su acusador a una disculpa pública en 2002.
También en 1986 Cruise obtuvo su primer protagónico con un elenco importante: "El color del dinero", a las órdenes de Martin Scorsese y al lado de, nada menos que Paul Newman. Entre esas dos películas, Cruise dejó de ser una promesa para transformarse en uno de los pesos pesados de Hollywood.
Sin embargo, los críticos seguían dudando de él y, por lo tanto, el Oscar le fue siempre esquivo. En 1988 estuvo, por primera vez, cerca de ganar la dorada estatuilla al coprotagonizar con Dustin Hoffman la comedia dramática "Rain Man" (de Barry Levinson). Al año siguiente, fue nominado por primera vez por "Nacido el 4 de julio", el drama sobre Vietnam de Oliver Stone. Su filme siguiente -"Días de trueno", de Tony Scott (1990)- no sólo fue un éxito de taquilla, sino que lo uniría con quien fue su pareja durante una década, la australiana Nicole Kidman. El filme siguiente ("Un horizonte lejano", de Ron Howard) los afianzaría como la "pareja dorada" de Hollywood.
Después vinieron sus películas más taquilleras: "Misión imposible", "Jerry Maguire" (por la que obtuvo su segunda nominación al Oscar), "Ojos bien cerrados" y "Sentencia previa", de Steven Spielberg. Hoy su salario es de 20 millones de dólares, pero es el único actor que garantiza a cada una de sus películas el primer lugar en la taquilla estadounidense. Por producir la primera "Misión imposible, ganó 75 millones de dólares.
"Finalmente encontré mi lugar en el mundo", dice este actor, cuyo nuevo filme "El último samurai" (de próximo estreno en Tucumán) se perfila como el favorito de los premios Oscar de este año. De novio con la española, Tom dice reconoce encontrado la felicidad y el equilibrio. "Trato de complacerla en todo. Me divierto mucho con ella", agrega.







