ESCALERA. Dilma Rousseff, Vladimir Putin y Xi Jinping, en Ufá, Rusia. reuters
10 Julio 2015 Seguir en 
MOSCÚ-BRASILIA.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó que los países Brics seguirán siendo una “fuerza motriz del desarrollo global”. “Sabemos que todavía persiste mucha volatilidad en el sector financiero internacional. Los emergentes, principalmente los Brics, estoy segura de esto, continuarán siendo la fuerza motriz del desarrollo global”, afirmó la mandataria sudamericana durante la VII Cumbre del bloque, que integran además Rusia, India, China y Sudáfrica.
Ante la “persistencia” de la crisis económica mundial, la mandataria brasileña instó a los grandes emergentes a reforzar el papel del grupo y buscar “nuevas respuestas” a la situación.
“En este momento de crisis internacional, debemos reforzar cada vez más el papel de los Brics, tan importante para el desarrollo global”, resaltó la presidenta en un discurso que siguió la línea de los de demás mandatarios, que manifestaron preocupación respecto de los rumbos de sus respectivas economías. Según la mandataria, la crisis internacional persiste porque “la recuperación de los países desarrollados aún es lenta y frágil y el crecimiento de los países en desarrollo está siendo afectado”. Y volvió a defender una reformulación de los organismos multilaterales, como el Consejo de Seguridad de la ONU y el FMI, para que el peso de los países emergentes quede reflejado en las decisiones que adopta la gobernanza global.
“Brasil cree que un Consejo de Seguridad de la ONU reformado y ampliado será más legítimo y eficaz en el sentido de garantizar la paz internacional y la seguridad colectiva”, señaló.
El peso de los países emergentes “se debe reflejar en las instituciones de gobernanza internacional, lo que refuerza la necesidad de una reformulación del fondo monetario”, agregó.
Para enfrentar la crisis internacional, Rousseff dijo que su gobierno está apostando al estímulo de las empresas locales para revertir la complicada situación económica por la que atraviesa el país, que presenta altos índices de inflación y desempleo, y crecimiento estancado. Destacó la importancia de la entrada en vigor del Nuevo Banco de Desarrollo y del Acuerdo de Contingente de Reservas del bloque -que ofrecerá aportes financieros temporales para superar problemas en la balanza de pagos de los países miembros-. Será capitalizado en U$S 50.000 millones y se centrará en emitir deuda para impulsar proyectos de infraestructura. Ambas herramientas fueron aprobadas en la Cumbre presidencial anterior, realizada el año pasado en Brasil, y demuestran el avance institucional del bloque. Respecto al nuevo banco, Rousseff consideró que constituye una importante herramienta para realizar proyectos de infraestructura en los países emergentes, en especial porque a nivel mundial, afirmó, las inversiones externas han caído un 50 %.
Al respecto, citó un estudio que indica que los países en desarrollo necesitarán un volumen de inversiones cercanas al billón de dólares por año hasta 2020.
Rousseff pronunció su discurso ante los presidentes de Rusia, Vladimir Putin; de China, Xi Jinping; de Sudáfrica, Jacob Zuma; y del primer ministro de India, Narendra Modi. Putin -anfitrión de la cumbre en la ciudad de Ufá- aseguró la puesta en marcha del banco y la reserva eran una prioridad, al igual que mejorar la capacidad del grupo de trabajar más unido que en ocasiones anteriores. “Estamos preocupados por la inestabilidad de los mercados, la alta volatilidad de los precios de la energía y las materias primas, y la acumulación de deuda soberana por varios países”, afirmó el líder ruso. (DPA-Reuters)
Ante la “persistencia” de la crisis económica mundial, la mandataria brasileña instó a los grandes emergentes a reforzar el papel del grupo y buscar “nuevas respuestas” a la situación.
“En este momento de crisis internacional, debemos reforzar cada vez más el papel de los Brics, tan importante para el desarrollo global”, resaltó la presidenta en un discurso que siguió la línea de los de demás mandatarios, que manifestaron preocupación respecto de los rumbos de sus respectivas economías. Según la mandataria, la crisis internacional persiste porque “la recuperación de los países desarrollados aún es lenta y frágil y el crecimiento de los países en desarrollo está siendo afectado”. Y volvió a defender una reformulación de los organismos multilaterales, como el Consejo de Seguridad de la ONU y el FMI, para que el peso de los países emergentes quede reflejado en las decisiones que adopta la gobernanza global.
“Brasil cree que un Consejo de Seguridad de la ONU reformado y ampliado será más legítimo y eficaz en el sentido de garantizar la paz internacional y la seguridad colectiva”, señaló.
El peso de los países emergentes “se debe reflejar en las instituciones de gobernanza internacional, lo que refuerza la necesidad de una reformulación del fondo monetario”, agregó.
Para enfrentar la crisis internacional, Rousseff dijo que su gobierno está apostando al estímulo de las empresas locales para revertir la complicada situación económica por la que atraviesa el país, que presenta altos índices de inflación y desempleo, y crecimiento estancado. Destacó la importancia de la entrada en vigor del Nuevo Banco de Desarrollo y del Acuerdo de Contingente de Reservas del bloque -que ofrecerá aportes financieros temporales para superar problemas en la balanza de pagos de los países miembros-. Será capitalizado en U$S 50.000 millones y se centrará en emitir deuda para impulsar proyectos de infraestructura. Ambas herramientas fueron aprobadas en la Cumbre presidencial anterior, realizada el año pasado en Brasil, y demuestran el avance institucional del bloque. Respecto al nuevo banco, Rousseff consideró que constituye una importante herramienta para realizar proyectos de infraestructura en los países emergentes, en especial porque a nivel mundial, afirmó, las inversiones externas han caído un 50 %.
Al respecto, citó un estudio que indica que los países en desarrollo necesitarán un volumen de inversiones cercanas al billón de dólares por año hasta 2020.
Rousseff pronunció su discurso ante los presidentes de Rusia, Vladimir Putin; de China, Xi Jinping; de Sudáfrica, Jacob Zuma; y del primer ministro de India, Narendra Modi. Putin -anfitrión de la cumbre en la ciudad de Ufá- aseguró la puesta en marcha del banco y la reserva eran una prioridad, al igual que mejorar la capacidad del grupo de trabajar más unido que en ocasiones anteriores. “Estamos preocupados por la inestabilidad de los mercados, la alta volatilidad de los precios de la energía y las materias primas, y la acumulación de deuda soberana por varios países”, afirmó el líder ruso. (DPA-Reuters)
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