La salvación podría aparecer con los exportadores

Análisis. Por Miguel Angel Rouco. Ni el conjunto de medidas que apuntaron a secar la plaza pudo frenar al dólar. Apuestan a la liquidación de los exportadores.

26 Marzo 2002
BUENOS AIRES.- Ni el conjunto de medidas que apuntaron a secar la plaza pudo frenar al dólar y ahora la apuesta está centrada casi exclusivamente en la liquidación de los exportadores a partir de la semana próxima.
La decisión política está tomada; por primera vez en las últimas semanas, los técnicos se impusieron a los políticos a la hora de poner freno a la escalada alcista de la moneda norteamericana.
"No vamos a sacrificar más las reservas; la experiencia de la semana anterior significó un gran drenaje de divisas y, si seguimos con esta política, en pocas semanas el dólar estará por las nubes y el Gobierno, sin reservas", sostienen en el Palacio de Hacienda.
Esta es la idea madre que le llevó anoche el ministro Jorge Remes Lenicov al presidente Eduardo Duhalde hasta Olivos, con el objetivo de conseguir un fuerte aval a esta estrategia.
El ministro llevó en la carpeta un naipe de triunfo: las medidas cuentan con el apoyo del FMI, que avaló la política de no intervenir en el mercado cambiario.
La gestión corrió por cuenta del titular del Banco Central, Mario Blejer, quien se encuentra en Washington tratando de activar y ordenar la llegada de la misión del FMI, que comenzará a negociar la semana que viene.
Toda esta ingeniería revela la carencia de soporte político que tienen los técnicos, algo que ya ocurrió con otras gestiones. "Lo peor que nos puede pasar es quedarnos sin reservas en medio de una disparada hiperinflacionaria, lo que sería el fin, y ante esto la alternativa sería una dolarización al estilo Ecuador", dicen algunos técnicos.
Esto también es compartido por el FMI. En la sede central del Fondo, las aguas están divididas. Hay quienes sostienen que la presión cambiaria se traducirá en hiperinflación. Otros piensan que no habrá hiperinflación porque el arrastre de cuatro años de recesión impide una suba de precios. Si bien esto es cierto, la historia argentina ya transcurrió por el escenario de la "estanflación" por lo que la combinación de "hiper" más "recesión" no es ciencia ficción.
Las autoridades aguardan dos vertientes que pueden calmar la ansiedad: 1) los excedentes de las entidades financieras por encima del 5% de su patrimonio; 2) una fuerte liquidación de exportaciones, que se espera a partir de la semana próxima, de unos U$S300 millones a U$S400 millones. Con estas dos corrientes, el Central estima que se podrá contar con un stock de intervención suficiente como para satisfacer la demanda. Por ahora, y con sus ventas por su cuenta y orden, el Central apunta a bajar el abultado margen que se llevan las casas de cambio y que generan la histeria colectiva. Pero el trasfondo es siempre el mismo: los agentes económicos no tienen confianza en el esquema Duhalde y eso se refleja en los 4 pesos por dólar. (DyN)

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