19 Enero 2004 Seguir en 
Es por todos conocida la dramática situación que atraviesan numerosas localidades tucumanas a raíz de la falta de agua potable. La sequía, la falta de inversiones y, sobre todo, la negligencia del usuario, que suele derrochar el vital elemento justo cuando más se lo necesita, han provocado que los niveles de agua potable comiencen a escasear en casi todos los centros urbanos. Por eso resulta incomprensible que en la calle 9 de Julio al 1.500 exista, desde hace varios días, una rotura por la que brota agua hacia la vereda, sin que hasta el momento los responsables hayan tomado cartas en el asunto. Según los vecinos, la pérdida data de noviembre de 2003 y, además de perjudicar a los usuarios en general, está provocando serios daños en la vereda de esa cuadra. Es triste que, mientras hay personas que ni siquiera poseen el servicio, en plena ciudad el agua potable esté corriendo por la calle como si fuera un desperdicio. Por eso, va siendo tiempo de que los funcionarios responsables tomen debida carta en el asunto y solucionen lo antes posible el problema. De esa manera, se podrá exigir el cumplimiento de sus obligaciones a los usuarios del servicio.







