Culpas compartidas

El mantenimiento de la higiene pública es una tarea de toda la sociedad.

05 Enero 2004
Cuando vemos una calle sucia es común pensar que la culpa la tiene la Municipalidad o el servicio de recolección. Como sucede en otros aspectos de la vida, los tucumanos suelen pensar que son los funcionarios los que tienen que hacer las cosas bien. Pero no basta con tener esta creencia: para que una ciudad se mantenga limpia es necesario que interactúen todos los sectores de la sociedad. Cada ciudadano que paga sus impuestos tiene el derecho de caminar por las peatonales sin tener que patear latas de gaseosa o pisar la materia fecal de las mascotas criadas en departamentos. Por eso, la renovación de los papeleros del microcentro y la campaña de concientización que llevan adelante dos empresas de publicidad es auspiciosa y motivó a que la Municipalidad también haga su aporte. Pero ninguno de estos esfuerzos será del todo efectivo si no existe el compromiso claro de cada ciudadano. Y este compromiso se consigue con cambios de hábitos radicales que no se logran sólo con campañas publicitarias sino con el ejemplo mismo. Cada tucumano debe convertirse en defensor de la limpieza. Porque no se debe hacer afuera lo que no haríamos en nuestra propia casa.

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