Vecinos de Alberdi levantan defensas contra la lluvia

En los barrios Escaba y 9 de Julio levantaron tapias para contener el agua y cerraron calles.

08 Feb 2015
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BATALLA. Vecinos cerraron calles, en los barrios 9 de Julio y Escaba, pensando que así podrán detener desbordes. fotos de héctor gallo (especial para la gaceta)

En ciudad Alberdi, más que agua, la inundación de la madrugada del jueves en el sur de la Provincia dejó una comunidad fracturada. En algunos de los barrios más afectados por la tormenta del jueves, como el Escaba y el 9 de Julio, entre ayer y el viernes hubo pobladores que comenzaron a levantar paredes de contención en los frentes de sus casas- en algunos casos esquinas enteras, de 60 metros de largo - y otros que, directamente, instalaron bolsas de arena con las que cerraron algunas calles.

Un vecino que se identificó como “Juan Manuel” relató a LA GACETA que el viernes por la noche el intendente de Alberdi, Luis Campos, “intentó dar la cara, pero resultó abucheado”. El mismo vecino aseguró que desde el viernes, y a lo largo de la jornada de ayer, se multiplicaron las discusiones entre vecinos “que no atendían razones cuando se les decía que el remedio - instalar tapias – podría llegar a ser peor que la enfermedad, porque el agua siempre busca por dónde fluir cuando no encuentra cauces bien planificados”.

El viernes, el ministro del interior, Osvaldo Jaldo, le había dicho a LA GACETA que, en el caso de Aguilares, lo que más impactó fue el desborde en el arroyo Barrientos, “producto de 300 mm de lluvia caída” . En cuanto a ciudad Alberdi, apostó a futuro, y dijo que una solución para esa zona será el canal de desagüe Cintura Oeste – ciudad de Alberdi, para cuya construcción se presupuestaron 38,2 millones de pesos, y que fue adjudicado con contratación directa, en el marco del Plan Más Cerca II. Jaldo reconoció que “la tormenta impactó sobre los pobladores más vulnerables”, y añadió que en el recorrido que hicieron el viernes con el gobernador José Alperovich por la zona de Aguilares “se evaluó qué acciones hay que seguir encarando para evitar que hechos como éste se repitan”.

Mientras tanto, consultado sobre las consecuencias posibles del tapiado barreras de contención “por mano propia” en algunas casas y barrios de Alberdi, el ingeniero José Ricardo Ascárate, profesor de la cátedra de Vías de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNT, admitió que esas acciones “son un peligro”. “El riesgo es altísimo, y el problema es que el gobierno ha decidido que su obra pública es pavimentar; hacer obras de estructura sin hacer infraestructura”, dijo el ingeniero, y graficó: “cada 100 mm que caen en terreno vegetal, 60 mm pueden escurrir, y 40 son absorbidos; pero, cuando llueve en el centro urbano sobre el pavimento y no hago desagues, de cada 100 mm que caen, solo 10 a 20 se absorben. En las calles pavimentadas que tenemos hoy, los caudales aumentan entre un 200 y un 300 % que cuando teníamos calles de tierra. Hacer pavimentación sin hacer obras de desagües es lo mismo que hacer casas sin cimientos. Y hay otro tema, todos los años en verano se hacen planes de emergencia; pero las obras siempre se hacen sin planificación. En el sur, lo que urge es la sistematización de desagües, diques de retención y reguladores y regular los cauces; y en las áreas urbanas, hacer sistemas de toma y derivación de caudales antes de pavimentar”.
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