Coincido con el lector Carlos Espejo (carta 30/12) en que el crimen y el delito no serán erradicados nunca en forma definitiva, pero con imponer más restricciones a la tenencia de armas, como él argumenta, tampoco se reducirán los altos índices de criminalidad y delincuencia. Pregunto, ¿las armas de fuego son buena o malas? Un arma de fuego es un objeto inanimado que requiere ser manipulado con precaución, pero no es intrínsecamente malo o bueno; eso depende de la mano de quien la empuñe, de la voluntad de la persona que la use. Lamentablemente, para muchos ciudadanos honrados es una esperanza de seguridad personal. ¿Es la prohibición de armas, es decir su venta, una solución? Las armas no matan gente, las personas matan gente. Existe un proyecto de ley para reemplazar la actual Ley de Armas 20.429, que es amplia pero al mismo tiempo bastante rigurosa. No cualquiera puede ser un legítimo usuario; hace poco se ampliaron las restricciones a los civiles para limitar la compra y tenencia legal. Es fácil restringir la compra, pero intentar desarmar a la sociedad sería una doble tragedia; por un lado, en vez de disminuir la violencia y el crimen, esa sociedad quedaría más expuesta a la delincuencia armada que no compra sus armas en una armería; y por otro lado, las Policías no darían abasto para atender las denuncias de robos o pérdidas de armas, pues esas sí se volcarían a la clandestinidad y al mercado negro.
César A. Buzzi
Calle Andrés Villá 503
Yerba Buena-Tucumán
IMPUESTOS
Le envío conceptos de Luis Pazos (México) sobre el controvertido tema de los impuestos. El tema no es fomentar la evasión, sino demostrar la relación entre su cobro y su destino. Mientras un gobierno no demuestre transparencia, destine lo recaudado al bien común y castigue a quienes hacen mal uso, no tiene ningún fundamento ético ni moral para pedir el cabal pago y castigar a quienes evaden al fisco. La justificación de los impuestos es teológica, es decir, se justifica en tanto sean utilizados para los fines que les dieron vida. Textualmente Santo Tomás de Aquino, para dejar en claro la relación entre el pago y el uso de los impuestos, dice: "Si los príncipes exigen a los súbditos lo que conforme a justicia se les debe para conservación del bien común, no cometen rapiña aunque empleen la violencia. Pero si indebidamente les arrancan algo por la fuerza, incurren en rapiña y también en latrocinio". El italiano Ezio Vanoni, especialista en Derecho tributario, dice: "Los sacrificios que el Estado pide al particular deben solicitarse en nombre del interés general: es inconcebible un tributo cuyo producto no se destina a fines públicos, constituyendo una contradicción en sus mismos términos. Ciudadano no es el que paga impuestos -los esclavos y los pueblos conquistados los pagaban-, sino quien exige, limita y vigila el uso de los impuestos. No se le puede exigir al gobierno si no se pagan los impuestos, pero el Gobierno no les puede exigir a los ciudadanos que paguen impuestos si son excesivos y no los usa en bien de la comunidad.
Alberto Ramón Parra
Mixta-Leales
Tucumán
LINEA 8
Viajar en la empresa Libertad, línea 8, es una tortura, si hace frío las ventanillas no se cierran, cuando el calor y la humedad nos agobian es imposible abrirlas; están soldadas porque son de vehículos distintos. Entra tierra por todos lados, también agua, cuando llueve se mojan todos los asientos, asientos que también son adaptados de chatarra y puesto de manera improlija que los hace incómodos o inútiles, todo está cubierto de tierra y basura, jamás se limpian durante el servicio. Los burletes y colizas, que en su mayoría carecen de ellos, el golpeteo de los vidrios entre sí y en los rieles desnudos es enloquecedor. Muchos coches no tienen pasamanos en las puertas de ingreso y bajada, hay que apoyarse de donde sea, la ropa y las manos del pasajero quedan cubiertas de grasa negra. ¿Cuándo los funcionarios controlarán y sancionarán a las empresas para que brinden un servicio digno y no humillante? Ordenando el retiro de las unidades que no estén en condiciones. Siempre el mayor argumento de los empresarios para reclamar aumentos (en el último tiempo van cuatro) es que pretenden brindar mejor y más confortable servicio. ¡Y...!
Juan José Aguilar
Venezuela 2.664
S.M. de Tucumán
BAILANTA (I)
Creo que es muy acertada la carta del lector Francisco Juliá referida a la habilitación de bailantas en la zona de Yerba Buena. Desearía agregar además la cantidad de locales que, sin ser bailantas expresamente, alteran la tranquilidad de esta zona. Existen muchos comercios de distinto rubro que para atraer a su clientela emiten música en forma estridente, no poseen lugares apropiados para el estacionamiento de vehículos, instalan reflectores que encandilan las calles y molestan a quien maneja por la zona; no hay un control apropiado de ruido en los talleres mecánicos, los que no debieran existir si se trata de una zona residencial. Y para qué hablar de los "vendedores ambulantes" que promocionan su mercadería con bocinas ensordecedoras. En definitiva, quienes pagamos nuestros impuestos, ¿podremos vivir algún día en paz?
Ana María Aramayo
Bv. 9 de Julio 248
Yerba Buena-Tucumán
BAILANTA (II)
Como vecino de Yerba Buena, apoyo los dichos de Francisco Juliá, referida a la proliferación de bailantas. Yo agregaría todo tipo de negocios que alteran la paz y la tranquilidad de esta ciudad. Quienes apostamos a vivir aquí, pagando elevados impuestos, con falta de cloacas, iluminación deficiente y muchas cosas más, lo hicimos buscando la tranquilidad que nos ofrecía esta villa y que poco a poco vamos perdiendo, por culpa de gobiernos que no supieron hacer las cosas como correspondía. Algunos que por el exceso de bebida no pudieron gobernar y otros que creyeron que poniendo unas pocas florcitas sobre la avenida estaba todo resuelto. El tema es que, como dice Juliá, quienes vivimos y aportamos a esta municipalidad somos "los últimos orejones del tarro".
Esteban Volentini
San Pablo 49
S. M. de Tucumán
SUBSIDIO DE SALUD
Como jubilado, afiliado Nº 22355 del Subsidio de Salud, me dirijo al interventor de la entidad para exponer mi situación. Según disposiciones del SS, se me entrega una chequera de dos órdenes de consulta y dos recetarios por mes, además de limitarme las órdenes de análisis clínicos, radiografías y demás estudios que necesita mi esposa. Debo aclarar que el SS me provee los remedios para la diabetes, tras presentar todos los estudios clínicos que solicitan mensualmente para entrega de los fármacos. Le solicito al interventor del IPSS, Mario Koltan, que me indique qué trámite debo realizar para conseguir una cobertura más amplia.
Juan N. Passarell
Vélez Sarsfield 1.085
Aguilares-Tucumán







