02 Enero 2004 Seguir en 
Las peatonales nacieron en las ciudades como una necesidad de embellecer el sector céntrico y que los peatones pudiesen pasear o transitar sin prisa por el sector comercial. Desde su nacimiento, las peatonales tucumanas sufrieron diferentes transformaciones, la mayoría traumáticas, y aún falta incorporarse a la modernidad la de calle Mendoza, entre 25 de Mayo y Junín, que se ha convertido en la patria de los vendedores ambulantes, a la altura del 600 y 700.
En los últimos días de diciembre, se instalaron en la peatonal Muñecas puestos de artesanos. La circulación por ese sector se hizo muy dificultuosa. La falta de higiene era lamentable; algunos de los expositores comían en la vía pública y arrojaban al piso los desperdicios. Lo mismo sucedía con los ambulantes instalados en la calle Mendoza.
Esta historia se repite desde hace muchos años, y hasta ahora, ninguna gestión municipal ha sabido dar una solución a este problema, que no existe por cierto en las peatonales de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza o Salta, por dar sólo unos ejemplos. Ello habla de la inoperancia de nuestros funcionarios y de la falta de educación y de respeto por las normas de un sector de la comunidad.
Sería auspicioso si la actual administración lograra poner en práctica una solución definitiva para que las peatonales céntricas se conviertan en un lugar de esparcimiento y abandonen la categoría de mercado persa.
En los últimos días de diciembre, se instalaron en la peatonal Muñecas puestos de artesanos. La circulación por ese sector se hizo muy dificultuosa. La falta de higiene era lamentable; algunos de los expositores comían en la vía pública y arrojaban al piso los desperdicios. Lo mismo sucedía con los ambulantes instalados en la calle Mendoza.
Esta historia se repite desde hace muchos años, y hasta ahora, ninguna gestión municipal ha sabido dar una solución a este problema, que no existe por cierto en las peatonales de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza o Salta, por dar sólo unos ejemplos. Ello habla de la inoperancia de nuestros funcionarios y de la falta de educación y de respeto por las normas de un sector de la comunidad.
Sería auspicioso si la actual administración lograra poner en práctica una solución definitiva para que las peatonales céntricas se conviertan en un lugar de esparcimiento y abandonen la categoría de mercado persa.







