Mesas en la vereda

Deben respetarse ciertas pautas para no avanzar sobre el derecho del ciudadano de transitar libremente por las aceras.

31 Diciembre 2003
Es común que muchos bares de nuestra ciudad coloquen mesas y sillas en las veredas. La modalidad es comprensible y, en principio, nada habría que objetar a algo que existe en cualquier ciudad del país o del mundo, y que inclusive otorga colorido y amenidad a las calles. Pero nos parece que, como en todos los casos, dicha tesitura debe someterse a ciertas mínimas pautas, a fin de no avanzar sobre el derecho que todo ciudadano tiene de utilizar las veredas con libertad.
Lo decimos porque, últimamente, a menudo ocurre que es imposible transitar por las aceras, dado que han sido directamente bloqueadas por las sillas y las mesas. Es lo que ocurre con los dos bares situados en ochavas de Santa Fe y Maipú. Se trata solamente de un expresivo ejemplo, que se reitera en varias otras intersecciones, o a mitad de cuadra.Parece obvio decir que la Municipalidad es el organismo encargado de poner orden en esta utilización abusiva del espacio público. Es decir, deben autorizarse las mesas (en las veredas de cierta anchura, claro está), pero colocadas de manera que quede un espacio razonable para la circulación de los peatones, de modo que estos no terminen obligados a bajar a la calzada.

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