CARTA DE LECTORES

31 Diciembre 2003
IMPUESTOS
El municipio capitalino se muestra como un quejoso acreedor a quien sus deudores no le pagan, pero a la vez muestra un curioso desinterés en cobrar lo que se le debe. Mi experiencia vecinal así me lo demuestra en el caso del CISI que debo abonar por mi vivienda, ya que nunca me llegan las boletas de pago y a mis dificultades económicas debo agregar el tener que hacer molestas colas y pagar con multas. Esta situación no es responsabilidad de las actuales autoridades, pero tienen la obligación de revertirla. Dejar de quejarse y actuar es lo que resultaría más efectivo si es que se quiere lograr que más vecinos abonen sus tributos.
Alfredo Arnaldo Albertus
Pasaje Japón 1.433
S.M. de Tucumán


ANSES
Respecto de la carta del 20/10, informamos que el titular de referencia, José Raúl Larguia, inició con fecha 20/3/03 un expediente sobre haberes devengados, el cual se encuentra en el área de Beneficios Múltiples con resolución desfavorable.
Claudio Ambrosini
Gerente de Comunicaciones
ANSES-Tucumán


PERROS VAGABUNDOS
Respecto de la carta del 29/12 del lector Albornoz Usandivaras, deseo reflexionar sobre lo siguiente: en su condición de ser superior, Albornoz siente piedad por los caballos porque son útiles al hombre, pero no siente piedad por los perros porque considera que son inútiles. Me molestan sus conceptos porque carecen de lógica y de sentido de armonía con la naturaleza. No se olvide que todos los animales sufren la acción del hombre que quiere "progresar" y arrasa el planeta para construir ciudades donde vive en forma egoísta, pensando en sus propios intereses. ¿Dónde quiere que estos animales hagan sus necesidades, si han sido abandonados en el pavimento? ¿Dónde quiere que se curen de la sarna y de sus otras enfermedades si no saben cómo, puesto que no tienen la inteligencia del hombre? Todos los animales son nuestras víctimas; incluidos los caballos desnutridos que sufren el maltrato de quienes, a su vez, son víctimas (no tan inocentes como los animales) de nuestros malos gobiernos y de nuestra indiferencia. Los animales nos dan mucho amor, compañía, fidelidad, nobleza; su vida si fuera necesario. ¿Qué tiene de malo que la señora Martínez Castro se compadezca de ellos? Cambiemos para ayudar a todos: a los desnutridos, a los animales, a niños y jóvenes desorientados, a animales y a la naturaleza toda. Somos más inteligentes que los animales, pero no mejores que ellos. Somos más crueles, más fríos y más insensibles. Abandonamos, herimos y castigamos. El animal no abandona nunca, no ataca si no es atacado, no pide ayuda; sólo se resigna a su triste destino.
María Ester Amador
España 1.434
S.M. de Tucumán


MUSICOS VIRTUOSOS
Comparto la carta 13/12 del lector Gustavo Guaraz referida al folclore en Tucumán. Estoy conmovido por la calidad artística de un grupo de virtuosos que tuve la oportunidad de disfrutar en la noche del 19/12 en el "Encuentro con Amigo" del "Mono" Villafañe en el Virla. Principalmente, la simpleza interpretativa, la sapiencia y la voz del "Mono" Villafañe; el alma puesta en la percusión del "Cuchi" Correa; la base musical siempre justa del "Furia" Alberto; el bandoneón de nueva cadencia de Víctor Juárez; la magia y la creación de Carlos Carrizo; la sangre muy joven de Patricio Molina Bulacios, en flauta traversa. Asimismo, a Benjamín Molina Chazarreta en violín; la impecable demostración de coordinación y gracia del grupo "La Tribu" de Simoca. Todo constituyó un espectáculo de más de dos horas de duración. También hubo contribuciones espontáneas (Adriana Tula, Peter Würschmidt, Roberto y Silvia, Noralía y Jesús, etcétera). En fin, una velada aconsejable basta para aquellos que dicen no gustar del folclore, porque de este arte sólo deberían abstenerse los que no tengan ninguna intención de ponerle alas a su alma. Mientras persistan espectáculos de esta jerarquía la luna seguirá siendo tucumana, Al decir de Mario Albarracín, el "Mono" como siempre, brillante y sin "play back".
Juan Carlos Cabrera
Félix de Olazábal 335
S.M. de Tucumán


POR DECRETO
El hombre, dolorosamente consciente de su rol de "lobo del hombre", inventó poderes reguladores de su conducta, desde dioses hasta dictadores. En función de este proceso, la mitomanía argentina creó su propio Olimpo jerárquico, con sus raíces en la burocracia latina medieval de conquistadores y colonizadores. Así aparece nuestra heráldica pública, plagada de excelencias, honorables congresos, legislaturas, concejos deliberantes, señorías y usías diversos y una interminable nómina de títulos anacrónicos, irritantes y generalmente inmerecidos. Estos deben ser suprimidos mediante la consulta plebiscitaria establecida en el artículo 40 de la Constitución nacional, sustituyéndolos por señor, señorita o señora, funcionales y democráticos, librándonos de llamar "honorables" a reconocidos ladrones y coimeros. Si el presidente Chirac propone retirar todos los símbolos religiosos de los colegios franceses considerándolos discriminatorios, no veo por qué no podemos nosotros suprimir absurdas jerarquías por decreto. Resulta imprescindible reencontrar el sentido de una vida pública donde la función en pro de la gente es todo, y el funcionamiento, nada. Que obliga a dar y no a recibir, y a pagar el precio de la salud, la paz y la prosperidad de la vida privada, a cambio del discutible privilegio de arrojar la honra a los perros para convertirnos en funcionarios, esos "árboles de encrucijada, donde todos los hacheros prueban el filo de sus hachas". La corporación política y jurídica que asesinó a auténticos personajes, como Alem, Lisandro de la Torre y Favaloro, nos debe este gesto de grandeza para empezar a reconstruir la patria sin descuidarnos, porque las hienas que parieron a sus destructores, siguen estando en celo.
Dante Diambra
Av. Sarmiento 947
S.M. de Tucumán


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