La vida de Van Gogh

Ameno recorrido por las distintas facetas del genial pintor

ÍNTIMO. Los autores arrojan una nueva luz sobre el mundo de Van Gogh. bookotron.com ÍNTIMO. Los autores arrojan una nueva luz sobre el mundo de Van Gogh. bookotron.com
14 Diciembre 2014

Biografía

LA APOTEOSIS DEL COLOR

STEVEN NAIFEH Y GREGORY WHITE SMITH

(Taurus - Buenos Aires) 

No siempre es posible encontrar investigaciones eruditas que, además, sean amenas en su lectura. El libro que comentamos, que se lee como una obra de ficción, cuenta con ambos valores. Los autores acreditan una experiencia importante en la tarea de reseñar la vida y obra de artistas de prestigio. Ganaron el Premio Pulitzer por una biografía de Jackson Pollock.

El mayor interés el libro es, justamente, su capacidad de transportarnos al pasado para conocer minuciosamente el contexto del pintor, en el que la soledad, la pobreza y la rebeldía, unidas a su pasión, forjaron el carácter de un ser absolutamente excepcional, en el que el genio estaba muy próximo a la locura

En efecto, a la organización cronológica de la producción pictórica, se le incorporan testimonios de quienes conocieron al artista, fuentes primarias de investigación, cartas y material de archivo proveniente de diferentes museos, todo lo cual compone una abrumadora bibliografía que, lógicamente, conduce a un sólido análisis.

Particularmente impactante es la investigación que se encara sobre la perpetua soledad de Van Gogh, apenas neutralizada con el consuelo brindado por la naturaleza y la práctica religiosa. Posteriormente, sería su formación en centros como Amsterdam, Bruselas, Londres y París los que modelarían su estilo. Y probablemente luego el contacto con los impresionistas, sería el detonante que conduciría a reemplazar rotundamente la paleta de colores oscuros por una explosión de color que no abandonaría nunca más, convirtiéndose en un verdadero profeta de la luz.

Sembrador

A través de las páginas de este libro, asistimos a la veneración de su hermano Theo y su infancia en Zundert, en pleno Bravante holandés, soportando el rechazo de su propia madre y la incomprensión de la crítica. Pero quizás sea el período pasado en Arles y su relación con Paul Gauguin la parte más interesante de este trabajo. Allí se desmontan las aristas de una relación conflictiva de amor–odio, pasiones extremas que se alternaban junto con los reiterados ataques, las alucinaciones y las penurias económicas. De esta manera, la intimidad del artista y de las personas con las que se relacionó está minuciosamente analizada.

Cabe recordar, además, que de todas las parábolas bíblicas presentes en la obra de Van Gogh, se insiste en la figura del sembrador como un símbolo contra la adversidad y el fracaso. Los años mostrarían que la siembra del pintor fue profusa y abundante y que somos nosotros quienes recogemos los frutos de su esfuerzo, producto de la vida creativa de un ser habitado por el color.

Particularmente interesante es la conjetura que proponen los autores acerca del trágico final, alejada de la teoría del suicidio por su condición de apasionado de la vida y más próxima a la posibilidad de haber sufrido un ataque violento.

Por último, destacamos que la obra está profusamente ilustrada, no solo con reproducciones de sus cuadros sino también con fotografías de sus amigos y familiares.

En síntesis, se trata de un texto para recomendar y disfrutar, en el que los seguidores del genial pintor seguramente podrán conocer y entender más acerca de las distintas facetas de su vida y su trágico final.

© LA GACETA

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Elisa Cohen de Chervonagura

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