Andrea Barbá cambia el teatro por el canto

La actriz ofrece un recital con temas románticos y letras intimistas esta noche, en Casa Managua

EXPERIENCIA. Barbá actúa y canta. la gaceta / foto de ANTONIO FERRONI EXPERIENCIA. Barbá actúa y canta. la gaceta / foto de ANTONIO FERRONI
14 Noviembre 2014
“Canto de manera espontánea desde siempre. Con mi hermana nos grabábamos en canciones de María Elena Walsh. Felicidad y asombro era escucharnos después e intentar reconocer nuestras voces como sonidos extraños atrapados en ese casete. Creo que todavía lo guardo en algún cajón. Cantar es desaparecer uno mismo para que ese aliento de aire que somos se convierta en sonido. Es dejar caer todas las máscaras para develar nuestra pequeñez en una letra de canción”, confiesa Andrea Barbá.

La actriz está comenzando una carrera de cantante, de la cual mostró pinceladas en algunas obras de teatro, aunque siempre interpretando un personaje. Su voz se escuchó entonada en “El diario privado de Adán y Eva”, “Opereta”, “Los duendes del jardín”, ”La ópera de dos centavos”, “Blum”, “Madre Coraje” y “Lilith”, entre otras, un unipersonal que terminó de definir sus ganas de lanzarse en este nuevo campo artístico.

Lo hará esta noche en Casa Managua (San Juan 1.015), desde las 23, con Carlos Carrizo en guitarra y el Negro Burgos en percusión, como invitado especial. El repertorio elegido con Carrizo son “canciones íntimas que nos acariciarán el corazón, porque le cantan a eso que somos: amor y lazos profundos con la vida y, de este modo, con el otro”. “Es por eso que, a partir de letras intimistas, poéticas y simples, proponemos dejarnos abrazar y fundirnos”, señala. 

“Cantar en público es sólo una circunstancia para mí. Quiero hacer cosas que sean perdurables. Hago cosas por el placer de hacerlas, como el primer disco por ejemplo; y si es posible, quisiera que hagan felices a otros, sin expectativas gigantes e irreales. Estoy abierta a pisar descalza otros terrenos, a crecer como ser humano en lo que verdaderamente quiero, en un encuentro conmigo misma. Ser actriz para mí hoy es ser alguien que no soy. Hice de actriz durante muchos años de mi vida: cantar es ser sin velos, sin ropajes, sin segundas o terceras máscaras”, detalla en lo que parece ser un alejamiento de los escenarios.


Comentarios