Calviño volverá el arco de Atlético después de un año

Cuando le tocó reemplazar a Lucchetti, no desentonó.

A TONO. Lucas Calviño actuó bien cuando le tocó reemplazar a Luchetti. LA GACETA / FOTO ANALIA JARAMILLO A TONO. Lucas Calviño actuó bien cuando le tocó reemplazar a Luchetti. LA GACETA / FOTO ANALIA JARAMILLO
05 Noviembre 2014
Si a un futbolista de campo le cuesta mantener la concentración y la voluntad cuando alterna lugar entre suplencia y titularidad, ¿qué queda, entonces, para aquellos que llevan el título de arquero-relevo? El trabajo en la oficina dura hasta tanto terminan los entrenamientos y cuando llega la acción, generalmente, los cuidapalos reservas tienden a ser espectadores de lujo. Tienen una de las mejores ubicaciones en la cancha, sí. Pero no juegan. Y para lo que uno trabaja a diario es para mostrarse, para ganarse un lugar.

Lucas Calviño sufre ese karma desde que llegó a Atlético. Es el primer recambio de Cristian Lucchetti. Entra poco en acción, sí, pero cuando le tocó estar demostró que el “decano” tiene dos pares de manos salvadoras, incluido “Laucha”, claro. Es más, de la última presentación oficial de Lucas en la B Nacional pasó más de un año. Exactamente 367 días. Fue un domingo, negro por cierto. Él, de buena tarea, no pudo mantener a raya al que era el débil Villa San Carlos y el match terminó 2-2. Uno de los golpes que sufrió fue desde los 12 pasos. Eso no fue lo peor. Hubo una trifulca entre plateístas y Heraldo Rodríguez, entonces preparador físico e hijo del DT Ricardo Rodríguez. El “decano” se quedaba sin DT. Fue una noche negra en la que Calviño había respondido (no ayudó el resultado), como también lo había hecho días antes contra el que era el temible líder, Banfield. En ese 0 a 0, Calviño la rompió, se atajó todo.

Hoy, cuando Atlético reciba a Huracán, a las 19 (el horario se modificó ayer por pedido de la televisión), el hombre surgido en las inferiores de Lanús espera repetir la misma actuación que contra el “taladro”. De paso, aclara, tomar por el mango al fierro caliente no le preocupa. “Y... ya estoy acostumbrado, ja. Me ha tocado estar en situaciones así, en la que jugás por cosas importantes, así que estoy contento por estar, de ser partícipe de lo que puede ser algo histórico para el club”, lo explica feliz Calviño, el que acepta que hoy Atlético debe superar una prueba de carácter. “Es un partido fundamental que hay que ganar para seguir en los puestos de privilegio. Tampoco hay que estar pasados de rosca, hay que manejar el partido con inteligenciaporque Huracán, por más que esté en la situación en que está, no deja de ser un grande y nosotros debemos ser precavidos”.

Calviño entiende que la desesperación del “globito”, por escaparle al fondo de la tabla de la zona B y meterse entre los cinco que ascienden, es un arma a utilizar por sus compañeros. “Sí, creo que si ganamos se les va hacer muy complicado a ellos. Pero también hablamos de ganar, fundamentalmente, por nosotros. Para quedar a un paso del objetivo”, asegura quien no ve al rival de turno, en el que también atajó, como un enemigo distinto. “No, no, es un partido especial por eso para mí, sino que es especial por lo que nos jugamos nosotros, sabiendo que si se gana estamos muy cerca de jugar en Primera”.

Lucas, a su vez, será una especie de bombero que deberá apagar el fuego de ansiedad que pueda notar en sus compañeros. “Seguramente la habrá, y en el estadio también. Eso es normal. Se va a querer ganar y bueno, hay que ir trabajando el partido”.

Aprovechar esta oportunidad es como hallar un tesoro oculto, pero porque le toca atajar de nuevo. Calviño no cree que está únicamente para las difíciles. “Bueno, me ha tocado estar, mayormente, en momentos duros, pero creo que este no es así ni tampoco crítico, todo lo contrario. Estamos en puestos de ascenso y cerca de quedar en la historia del club. Eso es muy lindo”.

Cambio de horario

El partido finalmente comenzará a las 19 y no a las 20 como estaba estipulado, por pedido de la TV Pública, canal encargado de transmitir el duelo.

Misterio en Ojo de Agua

En la última sesión de ayer del plantel no hubo ningún tipo de indicio sobre el probable 11 titular que presentará Héctor Rivoira hoy ante Huracán. Es más, la jornada se fue entre fútbol didáctico y torneos de fútbol-tenis.

Lucchetti, desgarrado

Se confirmó que Cristian Lucchetti sufrió un desgarro en un tendón que une su brazo izquierdo con su hombro. Hubo una propuestas de infiltrarlo, pero las consecuencias podrían ser mayores. Habrá que ver si “Laucha” llega al partido del próximo domingo o si su recuperación le demandará mayor tiempo. Por lo bajo, no se descarta una operación.

Evangelista, por ahora, zafa

Luego de dos interconsultas realizadas por Fernando Evangelista a los médicos de Boca (dueño de su pase), el traumatólogo Jorge Batista decidió que el defensor realice un mes de fisioterapia para evitar la operación.

Otro Barrado en el banco

No se trata de Diego, ex capitán y volante central el año pasado, sino de Esteban Barrado, sobrino del “Pensador”, quien ocupará un lugar en el banco como arquero suplente de Lucas Calviño. “En la noche del lunes, cuando me enteré de que iba a concentrar, estaba más nervioso que ahora. Pienso en disfrutar y en que todo le salga bien al equipo”, sostuvo el número uno.

La lista fue de 20

Los que se concentraron por pedido del DT son: Calviño, Barrado (arqueros); Nicolás Romat, Eros Medaglia, Bruno Bianchi, Javier Malagueño, Sergio Rodríguez Budes, Sebastián Longo (defensores); Iván Etevenaux, Diego García, Gastón Giménez, Augusto Max, Francisco Grahl, David Valdez, Gastón Cuevas, Juan Martín Imbert (volantes); Leandro Díaz, Luis Rodríguez, Gonzalo Ontivero y Cristian Menéndez (delanteros).

Ensayo para el resto

Por la mañana habrá actividad normal para los futbolistas que no fueron llamados por el cuerpo técnico. Lo curioso es que de los profesionales del grupo sólo quedan dos a disposición: Guillermo Acosta (lesionado) y Alfredo Carrizo. El resto son juveniles.

Reconocimiento

Francisco Pacheco será homenajeado esta noche por Atlético Tucumán.

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