Atlético, de Guatemala, a guatepeor

El "Decano", nervioso, no supo acomodarse ante Temperley, pese a ir ganando con 10, y perdió.

POCO Y NADA. Rodríguez, de flojo primer tiempo, fue reemplazado en el segundo por Sergio Rodríguez Budes. POCO Y NADA. Rodríguez, de flojo primer tiempo, fue reemplazado en el segundo por Sergio Rodríguez Budes.
Desde el comienzo hasta el final. Desde el gol anulado a Luis López por centímetros hasta el gol agónico del mismo López para el 2 a 1 definitorio, Atlético la pasó tan mal que no sólo pareció jugar contra Temperley sino también contra la Ley de Murphy: todo lo malo que le puede pasar a un equipo le sucedió al “decano”.

Si en Turdera había muchísimo viento, en el primer tiempo sopló en contra de Cristian Lucchetti. Si un jugador cometía una chambonada, tenía que ser de Atlético: Franco Sbuttoni sumó dos amarillas absurdas (la segunda por una falta en mitad de cancha) y el “decano” pasó a jugar con 10 desde los 28’. Y si había un gol al final, de esos que duelen como una trompada de Mike Tyson, tenía que ser en contra de Atlético.

Dicho eso, el equipo de Héctor Rivoira también colaboró para que su tarde fuera negra. Sobrevivió el partido. Su derrota, aunque haya sido en el descuento, fue tan merecida como que sólo creó una situación de gol. Todo fue de Temperley, incluso 11 contra 11: de tan solitarios, Luis Rodríguez y Cristian Menéndez estaban para un papel junto con Tom Hanks en Náufrago. Es cierto que el “decano” soñó con un triunfo que lo habría puesto con un pie en Primera. Porque al error de Sbuttoni -propio de un equipo nervioso- le siguió el gol tras una pelota parada: conexión Imbert-Grahl-Menéndez y 1-0. Pero fue un paréntesis entre las adversidades.

Con un jugador menos, Rivoira sacó a “Pulguita” por un defensor, Sergio Rodríguez Budes. Faltaban 30 minutos y todo se arruinó a partir de la jugada siguiente, cuando la Ley de Murphy volvió a jugar en contra: Jonathan Gómez perdió una pelota que terminó en el empate de Javier Grbec.

Desde entonces, Atlético resistió cavando trincheras hasta que, en el minuto 94, llegó el penal de Rodríguez Budes y el gol de López para confirmar que el “decano” no sólo debía perder, sino que además tenía que hacerlo sufriendo. Está claro que a Primera no se llega por un camino de rosas.

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