Atlético recibe a la “lepra”, una de sus bestias negras

Contra viejos y nuevos karmas.

AL ARCO. Los goles del “Pulguita” son un bien preciado por estas horas.  AL ARCO. Los goles del “Pulguita” son un bien preciado por estas horas.
24 Octubre 2014
Vencer a Independiente Rivadavia es una cuestión de estado en Atlético. Es que la “lepra” mendocina es uno de sus rivales directos en la puja por uno de los cinco lugares a Primera y hoy tendrá el “decano” la oportunidad de corregir un presente que lo tiene a los tumbos y, de yapa, borrar del mapa una estadística que no lo deja dormir y que habla del mismísimo presente y también del pasado.

La magra cosecha de los últimos partidos es un verdadero dolor de cabeza en la concentración así como también lo es enfrentar a los mendocinos. Desde hace cuatro temporadas los cuyanos hacen la “gran Zapata” con Atlético: si no le ganan, empatan.

Bueno, la brecha deberá cortarse hoy. Atlético la necesita. La gente también. El último recuerdo positivo data de 2010 cuando el equipo era dirigido por Enrique Hrabina. Fue 2 a 1 en la fecha 1 de aquel torneo (goles de Deivis Barone y de Julio Buffarini). En aquel entonces, esa victoria fue el puntapié inicial de un grupo que llegó a dominar a voluntad la primera rueda del campeonato pero que después se derrumbó como un castillo de naipes en la segunda.

Este “decano” quiere hacer la inversa de 2010. Debe ganar y con ello se asegurará al menos una ventaja de seis puntos respecto de uno de los sextos clasificados en la tabla de posiciones.

Ese será el mejor remedio que puede encontrar hoy por hoy Héctor Rivoira y compañía. Necesitan aire y sumar en confianza. El otro sexto es Sarmiento, futuro rival también, entonces, para allanar en parte el camino hacia al ascenso es clave hoy un buen andar en el Monumental.

Levantar la toalla, tal como lo anticipó “Chulo” después de la derrota ante All Boys es el gran objetivo. El DT cambió el sistema y de nombres en el 11 titular. Está decidido, al igual que sus discípulos a cimentar las bases de un castillo albiceleste que pareció firme al inicio del semestre y que después acusó grietas y está en peligro de derrumbe. Reforzar el mediocampo con dos volantes centrales como Augusto Max y Pablo Garnier, dos tipos de marca, es la jugada de Rivoira, que no por eso dejará de apostar a la ofensiva y por eso también se la juega y pone tres delanteros.

Atlético buscará dominar a su actual demonio (el flojo presente) y, de hecho, al que lo atormenta desde hace cuatro años también.

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