17 Diciembre 2003 Seguir en 
Mientras en cualquier comunidad civilizada, cuando algo comienza a deteriorarse se actúa con rapidez para evitar que el daño sea mayor, en esta ciudad sucede todo lo contrario, como si se invirtiera el legendario refrán: "no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy". En tierra tucumana, generalmente se deja para la posteridad lo que debe hacerse hoy.
Eso sucede, por ejemplo, en la vereda de la calle Catamarca esquina Córdoba, donde yace un pozo que fue abierto hace cuatro meses. Su profundidad aproximada es de 1,50 metros. Se trata, al parecer, de una cloaca rota, de la cual rebalsa en forma permanente materia fecal y líquidos cloacales. La hediondez se torna insoportable, especialmente en los días de intenso calor.
Pese a las quejas, ningún funcionario municipal o de Obras Sanitarias parece haberse percatado del maloliente asunto. Si en cuatro meses nada han hecho, como regalo navideño, podrían regalarles a los vecinos la solución a este nauseabundo problema.
Eso sucede, por ejemplo, en la vereda de la calle Catamarca esquina Córdoba, donde yace un pozo que fue abierto hace cuatro meses. Su profundidad aproximada es de 1,50 metros. Se trata, al parecer, de una cloaca rota, de la cual rebalsa en forma permanente materia fecal y líquidos cloacales. La hediondez se torna insoportable, especialmente en los días de intenso calor.
Pese a las quejas, ningún funcionario municipal o de Obras Sanitarias parece haberse percatado del maloliente asunto. Si en cuatro meses nada han hecho, como regalo navideño, podrían regalarles a los vecinos la solución a este nauseabundo problema.







