La perfección, el único camino

La perfección, el único camino

Los Pumas reciben a los mejores del mundo en La Plata

SIN REGALOS. “No tenemos que entregarles la pelota fácil, con patadas al fondo sin necesidad. Su fullback, Israel Dagg, es bueno para el contragolpe”, dijo Sánchez. SIN REGALOS. “No tenemos que entregarles la pelota fácil, con patadas al fondo sin necesidad. Su fullback, Israel Dagg, es bueno para el contragolpe”, dijo Sánchez.
27 Septiembre 2014
¿Qué es la perfección? En abstracto, podría ser definida como la ausencia absoluta de error; un estado que, dada la falibilidad de la naturaleza humana, se presenta como imposible de alcanzar. Cabe preguntarse entonces: ¿son humanos los All Blacks, esa máquina de ganar que parece hacer todo bien? Sí, aunque no lo parezca. Lo demostró Inglaterra en 2012, cuando logró vencer al que ya muchos señalan como el mejor equipo neozelandés de la historia. Fue la única derrota sufrida por los “hombres de negro” desde que ganaron la Copa del Mundo en 2011. Han pasado 20 partidos desde aquel golpe de “La Rosa”, y nadie pudo repetirlo. Y es que para vencer a los maestros en hacer fácil lo difícil hay que reducir el margen de error a casi cero; es decir, acercarse lo máximo posible a la perfección.

Ese será el desafío de Los Pumas esta tarde, a las 19.10, cuando reciba a Nueva Zelanda en el Estadio Ciudad de La Plata. El match más importante del año podrá ser visto en directo por Canal 10, ESPN+ y ESPN HD.

“No podemos tener baches como nos pasó en el partido de ida, cuando nos cortaron tres veces seguidas. Si queremos tener alguna esperanza de ganar, esas cosas no pueden pasar”, enfatizó Nicolás Sánchez, que enfrentará por cuarta vez consecutiva a Nueva Zelanda y algo los conoce. Ya lo dijo Daniel Hourcade: “en los detalles ellos no se equivocan”.

“Necesitamos volver a tener la obtención de los primeros partidos, contra Sudáfrica. Volver a hacernos fuertes en el scrum y en el line. Contra Australia no pudimos tener esa supremacía que queríamos. A partir de ahí, largarnos a jugar. Hay que intentar ganarles jugando, y no entregarles la pelota fácil, pateando la pelota sin necesidad”, propone el apertura tucumano, que lleva 29 puntos anotados en tres encuentros ante los número 1 del ranking.

Aunque la ambición ofensiva que reclama Hourcade ha dado muestras de ser la postura correcta para enfrentar a las tres potencias del Hemisferio Sur, “Cachorro” admite que sin una marca férrea no es posible contener a la “marea negra”. “La defensa siempre fue la bandera del equipo. Hay que meterles presión. Si tu defensa no es agresiva, encuentran espacios por todos lados. No hay que dejarlos pensar mucho, porque cuando se los presiona es cuando empiezan a dudar”, advirtió el ex Lawn Tennis, que finalizado el torneo vestirá la camiseta de Toulon, en el que cubrirá la baja de Frederic Michalak.

Para “Nico”, la piedra basal frente a lo que parece impensable es la fe: “para ganarle a los All Blacks, no basta con decirlo. Tenemos que creerlo. Si lo sentimos, se puede lograr”.

No más gentilezas
Curiosamente, a Nueva Zelanda le ha costado menos doblegar a Los Pumas en La Plata que en su tierra, tratándose de Rugby Championship. Todavía resuena el 15-54 de 2012, cuando el equipo argentino, comandado entonces por Santiago Phelan, ya evidenciaba signos notorios de desgaste físico. Sin embargo, el seleccionado que hoy conduce el tucumano Hourcade se distancia de aquel en la juventud de sus nombres y en la mayor vocación ofensiva, que ha llevado al propio Steve Hansen, entrenador que ha perfeccionado el grupo que heredó de Graham Henry, a decir que estos Pumas “son peligrosos”.

“Lo son porque tienen tres cuartos con mucho talento, y forwards muy grandes y muy fuertes, que sobresalen en el scrum y en el line”, elogió el neozelandés, que vendrá a buscar el tricampeonato en la “ciudad de las diagonales”, como en 2012. Es deber de Los Pumas impedirlo.

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