El lastre no es ajeno

La crisis del PJ esteriliza la crítica interna contra Alperovich.

15 Diciembre 2003
Por Alvaro José Aurane

Los factores están invertidos en la realidad política provincial. En el PJ aumentan los cuestionamientos contra el Poder Ejecutivo. Ese reducto de poder en el que no tiene cabida. Y aunque los reparos aún son incipientes, colocan al movimiento en la posición más crítica entre los partidos locales.El justicialismo, sin embargo, atraviesa una aguda crisis y su debilidad, si bien no fortalece al gobernador José Alperovich, al menos lo inmuniza de las voces que se levantan en su contra. Lo que ocurre es que, prácticamente, las primeras líneas del peronismo se han quedado sin figuras que presentar. Menos aún para sugerir rumbos.
La Defensoría del Pueblo fue el escenario donde quedó al descubierto, en dos tiempos, que el peronismo tucumano no pasa por su mejor momento. Primero fueron las designaciones de familiares y de amigos efectuadas por el ex ombudsman y hoy legislador Juan Eduardo Rojas. Terminaron impactando negativamente en la propia Cámara, actual baluarte del PJ; y también en ese partido. Rojas pasó de la disculpa a asegurar que la anulación de las contrataciones tendía a destruir al peronismo, una equiparación por demás interesante. (LA GACETA 13/12/2003).
De hecho, la decisión de poner a Luis Acosta al frente del organismo blanqueó que de entre la militancia histórica y los paladares negros, el propio vicepresidente del PJ y vicegobernador, Fernando Juri, no encontró una opción que lo satisficiera por completo.
La crisis, en este punto, muestra que no es nueva. Alperovich fue candidato a gobernador con apenas meses como afiliado del peronismo.
El actual mandatario sabe de esas turbulencias internas. Cuando Julio Miranda propuso evaluar a este gobierno cuando cumpliera 100 días, su sucesor preguntó quién iba a ponerle nota. La semana pasada, el desafío calificador trocó en una manifestación de apoyo.

Reveses internos
Los verdaderos reveses contra el Gobierno llegan desde el propio Gobierno. La Corte, en noviembre, desalentó reformas judiciales que proyectaban los legisladores. No se entendió el mensaje y si se amplía el Consejo Asesor de la Magistratura, el máximo tribunal ya advirtió que podría retirarse. A la vez, el ataque desacertado y desinformado a los letrados de la Clínica Pública de la Facultad de Derecho terminó por dañar las relaciones del PE con los otros dos miembros del CAM, que son la UNT y el Colegio de Abogados.
En San Pedro de Colalao tuvo lugar otro paso en falso de la administración alperovichista. Ni el ministro de la Producción, José Manuel Paz, ni la secretaria de Turismo, Mercedes Paz, refrendaron el acuerdo de colaboración con el Gobierno salteño para concretar el camino que conectará Hualinchay (Tucumán) con Tolombón (Salta). Los vecinos mandaron a su ministro de Economía, Fernando Yarade, y al intendente de Cafayate, Juan Esteban Ocampo, a oficializar el sábado el acuerdo, que sí refrendaron la senadora Delia de Sierra Morales, los diputados Gerónimo Vargas Aignasse y Eusebia Jerez, el presidente subrogante de la Cámara, Fernando Juri Debo, y el delegado comunal Alejandro Moreno.
"El mundo se regionaliza. Pero acá, no se pensó en el Norte como marca registrada -como la Patagonia-. Creemos que los funcionarios tucumanos pensaron que una ruta que revaloriza a San Pedro del Colalao y a Colalao del Valle podría desfavorecer a Tafí del Valle y beneficiar a Cafayate", renegó uno de los salteños. Uno de los asistentes tucumanos puntualizó que el camino es "un casi regalo de Salta a la provincia y es un segundo camino a Tafí. Además, la cooperación del convenio consistía en proveer desde Tucumán comida y combustible a las cuadrillas de trabajo del camino", se escandalizó.
La obra, igualmente, se hará. Y ahorrará a los productores de los Valles alrededor de $ 6 millones anuales en combustible. Ellos no piden una alfombra roja, sino sólo una traza enripiada como camino alternativo.

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