Cada vez que algún preciado producto de nuestro bendito suelo finaliza el año siendo un éxito comercial en los exquisitos estómagos de comarcas del Primer Mundo, los citricultores (en este caso) y el gobierno de turno terminan agrietando copas de tanto brindar. Mientras, nuestros resignados bolsillos y nuestra salud continúan adquiriendo resabios de la basura que quedó. Digo esto por el calamitoso estado de los limones que se ofrecen al público, a un valor excesivo, por su condición de desecho para cualquier lugar del planeta, excepto para la Argentina, zona considerada incluso por sus peculiares habitantes de décima categoría. Este fruto de óptimo consumo es el que usualmente conseguimos de escaso volumen, pobre de zumo y matiz oscura muy manchada. Por lo menos, los entes examinadores y los productores deberían concedernos el legítimo derecho de escoger entre lo desagradable y algo de superior calidad, asignándole mayor atención al consumo interno. Estimo correcto que el país exporte, pero también mi dinero vale.
Carlos A. Ferrari
Pasaje T. de Tacuarí 1.265
S. M. de Tucumán
BARBARITA
Otra vez Tucumán vuelve a ser noticia. La foto de Barbarita recorre el mundo y el tema de la desnutrición infantil está a la orden del día. Todo parece indicar que en Tucumán no hay políticas sociales ni programas de contención social, cosa que no es así. Cuando nos enteramos de que el papá de Barbarita que estaba desocupado y no podía alimentar a sus ocho hijos, el Gobierno provincial le consiguió un empleo y los ayudó con módulos alimentarios para que pudieran salir rápidamente de la difícil situación en que se encontraban. Algo pasó allí, en el seno familiar, que provocó que Barbarita volviera a tener problemas de desnutrición. Valdría la pena saberlo para que no se repitan estos hechos tan lamentables. El deterioro que se le causa la imagen de la provincia a nivel nacional e internacional es tremendo, tanto para las inversiones que pudiera recibir (radicaciones industriales, comercio, turismo etcétera), así como también el enorme esfuerzo que viene realizando este nuevo gobierno para cambiarle la fisonomía a este Tucumán tan vapuleado últimamente. Hay que apostar fuerte a la educación, a la planificación familiar; realizar proyectos productivos en todo el territorio provincial y fomentar la cultura del trabajo, para que las familias tucumanas vuelvan a ser dignas a través de su propio esfuerzo.
Luis Marcaida
Raúl Colombres 102
S.M. de Tucumán
DEUDA PUBLICA
En LA GACETA del 23/11 se informa que la Provincia acumula una deuda de $ 2.944 millones, a pagarse en 30 años. Cabe recordar que el último gobierno del general Antonio Merlo y el contador Mario Fattor entregaron a las autoridades electas un estado de cuentas sin un peso de deuda y saldados los servicios de las municipalidades y comunas rurales junto a la totalidad de los aportes jubilatorios. La planta de personal no ascendía a los 30.000 agentes, el Banco de la Provincia -orgullo de los tucumanos- pertenecía al Estado, así como los servicios públicos básicos. En el transcurso de 20 años, se acumuló esta monstruosidad inmanejable de deuda, se deterioró la salud, la educación, la seguridad, el salario y hay un reguero doloroso de juicios contra la Provincia. Tucumán no participó de alguna guerra ni la azotó una peste terminante. En ese lapso la gobernaron solamente por dos signos políticos: el justicialismo y Fuerza Republicana, quienes siguen administrando Tucumán por la voluntad de su pueblo.
Francisco Juliá
Av. Aconquija 3.108
Yerba Buena-Tucumán
SIN COMEDOR
En la escuela Nº 273 "Coronel Larrabure" de Mancopa-Leales, casi todos los alumnos fueron promovidos automáticamente al grado siguiente. Se privó así de dar de comer a nuestros hijos, al decidir arbitrariamente no dar la partida retirada de comedores escolares. ¿Dónde está la preocupación por los niños desnutridos? ¿Dónde está la calidad educativa tan mencionada? Ruego a las autoridades competentes revertir esta situación, que seguramente se dio en la mayoría de los establecimientos; porque de continuar así el futuro de nuestros hijos no tienen garantías. Mi última pregunta: ¿dónde está el apostolado de nuestros docentes?
Viviana del Cabrera
Mancopa-Leales
VEREDAS
Es inconcebible que las vallas de las obras en construcción sean tan precarias, desprolijas y peligrosas. Queda a veces una pequeñísima vereda rota, con cascotes y agua que fluye, y que no deja pasar al transeúnte, obligándolo a bajar a la calle, con el peligro que ello implica, (San Martín al 800). En 1994, mi esposo y yo tuvimos la suerte de viajar a Chubut. Paramos en Trelew. Los vallados de las obras de construcción estaban hechos con madera nueva y prolija, con vereda y techo, por donde el transeúnte podía pasar tranquilamente y sin mojarse si llovía. Trelew es una ciudad limpia, ordenada, con plazas y jardines preciosos. ¿Por qué Tucumán nunca copia lo bueno? ¿Por qué todo aquí es improlijo, improvisado y sucio? ¿Qué nos pasa a los tucumanos? ¿Cuándo aprenderemos?
Norma Sobrito Gutiérrez
José Colombres 65
S.M. de Tucumán
IMPUTACIONES
Existe en nuestro medio una perniciosa costumbre, muy arraigada, en virtud de la cual personas que son investigadas por alguna cuestión realizan imputaciones al acusador, como si con esa actitud salvaran su responsabilidad. Voy a dar dos ejemplos. Las designaciones en la Defensoría del Pueblo fueron cuestionadas por los empleados de la repartición y, cuando el gobernador tuvo la oportunidad de opinar, dijo que le parecía una aberración. Los que se sintieron afectados, especialmente la ex legisladora, esposa del ex defensor del Pueblo, realizó graves imputaciones contra el gobernador, por haber designado a parientes y a personas de su entorno familiar en diversos puestos. Si la persona designada en la Defensoría del Pueblo conocía esos hechos, ¿por qué nos los denunció oportunamente? Algo parecido ocurre con el tema judicial de las 4 x 4, y los oficios otorgados por la Fiscalía cuestionada. Cuando se descubren los hechos y toman trascendencia pública por las investigaciones del juez federal actuante, el imputado en las irregularidades contraataca, e imputa al juez federal por hechos graves vinculados a los corralitos bancarios. ¿Por qué, en el carácter de fiscal, no denunció estos hechos cuando se produjeron? ¿Por qué esperó a que salieran a luz las irregularidades en los trámites judiciales de los vehículos secuestrados? Cosas misteriosas en nuestro inefable Tucson.
Roberto Hurtado
Córdoba 714
S.M. de Tucumán







