09 Diciembre 2003 Seguir en 
Este fin de semana largo llevó a las autoridades provinciales al punto más alto desde que están en el poder. En las lomas de Tafí del Valle, el gobernador y el vice se sentaron en un hotel para evaluar cómo atiende cada uno su juego. Fue una reunión distendida que sirvió para aceitar la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo, y la confianza del éxito en una tarea conjunta.
Hasta ahora todo marcha por un camino asfaltado, sin pozos. La gran mayoría de los decretos de necesidad y urgencia que enviaron desde el Poder Ejecutivo fueron aprobados sin objeciones por la Cámara. Inclusive, varios llegaron cargados de yerros, como es el caso del decreto que le da rango ministerial a la Secretaría de Educación. El Ejecutivo lo modificó, envió uno nuevo y pasó inadvertida la gaffe para no hacer pasar papelones a los funcionarios de la Casa de Gobierno.
Lo mismo ocurre con las decisiones que toma la Legislatura. Varios miembros de la Cámara han despegado promoviendo proyectos que les dan categoría, incorporando al debate temas inimaginables en la composición de otras Legislaturas. La Ley de Etica Pública, la modificación de la norma que regula los lemas y el debate sobre la nutrición de los niños son algunos de los temas que ya están en la mesa.
Esas intenciones y la búsqueda de la transparencia en el funcionamiento en las cuentas de la Cámara contribuyen a la imagen de un cambio.
"Del dicho al hecho..."
Es tal el desgaste que tienen las figuras de la política comarcana, y especialmente, en el poder donde se refugian los representantes del pueblo, que inmediatamente surgen frases hechas como aquellas que dicen que "del dicho al hecho, hay mucho trecho" o que "escobita nueva barre bien". No obstante, es un comienzo halagüeño.
Todos saben que el "diablo siempre mete la cola" y será complicado para los hombres y mujeres de la Legislatura revertir una imagen derruida durante varios años y con escándalos nocturnos, en los que en menos de segundos se decidían los destinos de la provincia, entre los que se incluyen las privatizaciones. Hoy incluso existe el compromiso de sesionar a la luz del día. Las primeras promesas de bancarización y la información de los emolumentos legislativa se asoman con transparencia. Las dudas sobre esos manejos siempre quedan. Los hechos y las conductas serán determinantes para que la balanza se incline para un solo lado.
La brasa
Juri tiene hoy una brasa en sus manos. Se la pusieron los propios legisladores. El vicegobernador cada día que pasa recibe más nombres para colocar en el sillón principal de la Defensoría del Pueblo. Si se equivoca, se lo reclamará en primer término la sociedad a la que él quiere seducir con los cambios que promueve en la Cámara. El Partido Justicialista también sigue con atención el movimiento de "Fernandito", quien se ha convertido en el "príncipe heredero". Y, en tercer lugar, la oposición también exige que los organismos de control estén en sus manos para evitar mayores injusticias. Cuando Juri -hasta las últimas horas de anoche no había tomado una decisión- dé a conocer el nombre, una de estas superestructuras quedará herida. Si ello ocurre, el ombudsman interino que ejercerá por 180 días llegará magullado.
Juri bajó de Tafí del Valle con una sugerencia: Agustín Ferrari. Si las curvas de la ruta 307 no lo marearon, ese nombre sería inviable porque fue abogado del mismísimo gobernador en varias causas resonantes. Ocurre algo parecido con la propuesta de Manuel Pedernera, quien fue ministro de Gobierno de Julio Miranda, y la idea que hizo pública el propio Juri es la de mantener la asepsia política.
Hasta ahora todo marcha por un camino asfaltado, sin pozos. La gran mayoría de los decretos de necesidad y urgencia que enviaron desde el Poder Ejecutivo fueron aprobados sin objeciones por la Cámara. Inclusive, varios llegaron cargados de yerros, como es el caso del decreto que le da rango ministerial a la Secretaría de Educación. El Ejecutivo lo modificó, envió uno nuevo y pasó inadvertida la gaffe para no hacer pasar papelones a los funcionarios de la Casa de Gobierno.
Lo mismo ocurre con las decisiones que toma la Legislatura. Varios miembros de la Cámara han despegado promoviendo proyectos que les dan categoría, incorporando al debate temas inimaginables en la composición de otras Legislaturas. La Ley de Etica Pública, la modificación de la norma que regula los lemas y el debate sobre la nutrición de los niños son algunos de los temas que ya están en la mesa.
Esas intenciones y la búsqueda de la transparencia en el funcionamiento en las cuentas de la Cámara contribuyen a la imagen de un cambio.
"Del dicho al hecho..."
Es tal el desgaste que tienen las figuras de la política comarcana, y especialmente, en el poder donde se refugian los representantes del pueblo, que inmediatamente surgen frases hechas como aquellas que dicen que "del dicho al hecho, hay mucho trecho" o que "escobita nueva barre bien". No obstante, es un comienzo halagüeño.
Todos saben que el "diablo siempre mete la cola" y será complicado para los hombres y mujeres de la Legislatura revertir una imagen derruida durante varios años y con escándalos nocturnos, en los que en menos de segundos se decidían los destinos de la provincia, entre los que se incluyen las privatizaciones. Hoy incluso existe el compromiso de sesionar a la luz del día. Las primeras promesas de bancarización y la información de los emolumentos legislativa se asoman con transparencia. Las dudas sobre esos manejos siempre quedan. Los hechos y las conductas serán determinantes para que la balanza se incline para un solo lado.
La brasa
Juri tiene hoy una brasa en sus manos. Se la pusieron los propios legisladores. El vicegobernador cada día que pasa recibe más nombres para colocar en el sillón principal de la Defensoría del Pueblo. Si se equivoca, se lo reclamará en primer término la sociedad a la que él quiere seducir con los cambios que promueve en la Cámara. El Partido Justicialista también sigue con atención el movimiento de "Fernandito", quien se ha convertido en el "príncipe heredero". Y, en tercer lugar, la oposición también exige que los organismos de control estén en sus manos para evitar mayores injusticias. Cuando Juri -hasta las últimas horas de anoche no había tomado una decisión- dé a conocer el nombre, una de estas superestructuras quedará herida. Si ello ocurre, el ombudsman interino que ejercerá por 180 días llegará magullado.
Juri bajó de Tafí del Valle con una sugerencia: Agustín Ferrari. Si las curvas de la ruta 307 no lo marearon, ese nombre sería inviable porque fue abogado del mismísimo gobernador en varias causas resonantes. Ocurre algo parecido con la propuesta de Manuel Pedernera, quien fue ministro de Gobierno de Julio Miranda, y la idea que hizo pública el propio Juri es la de mantener la asepsia política.







