Teléfonos ocupados

Un tema que hemos tratado en este espacio en varias oportunidades y no es corregido.

08 Diciembre 2003
Quien desea comunicarse por teléfono con alguna repartición pública (sea dependiente de la Nación, de la Provincia o de la Municipalidad) debe afrontar interminables esperas, ya que la línea se halla constantemente ocupada. Eso descontando los casos en que encuentra finalmente que el número no es el que figura en guía, sino otro que no consta allí (y que también está ocupado).
Las causas de esa situación se explican perfectamente, cuando se concurre en persona a los organismos en cuestión. Es posible ver, entonces, con demasiada frecuencia, que los empleados utilizan tranquilamente el aparato para las llamadas particulares que hacen o que reciben. Obvio es decir que tales comunicaciones cuestan dinero al Estado, y que muy otra es la finalidad de los teléfonos instalados en las oficinas.
Nos parece que el cuadro de referencia, que otras veces hemos mentado en este comentario, puede y debe ser drásticamente modificado. Los jefes de repartición tendrían que cumplir su deber haciendo observar estrictamente las pautas que norman la utilización de las líneas telefónicas oficiales.

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