Las vallas precarias

Los cerramientos de las obras en contrucción y baldíos deben cumplir con pautas de seguridad mínima.

06 Diciembre 2003
Las vallas que se colocan para cerrar los baldíos y las obras en construcción deberían guardar ciertas pautas en cuanto al modo de instalación, a fin de que no se conviertan en elementos potencialmente peligrosos.
Lo decimos porque es frecuente ver en nuestra ciudad, sobre todo dentro de las avenidas, que las vallas están muy precariamente asentadas: a veces, se hallan amarradas unas a otras sólo con un trozo de alambre. Tanto es así que aparecen inclinadas y a punto de caerse. Hay que tener en cuenta que se trata de piezas metálicas, cuya caída sobre una persona puede ocasionarle lesiones serias, que se harían mucho más graves en el caso de ser un niño el afectado.
Nos parece que este es uno -uno más- de los rubros donde se hace necesaria la actuación de la autoridad municipal. Correspondería que se verifique la situación de esos vallados y que, en todos los casos en que se advierta la precariedad que mentamos, se constriña al propietario a disponer tales elementos como corresponde y conjurar así el peligro que entrañan. No debe esperarse que algún accidente subraye la necesidad de lo que decimos.

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