05 Diciembre 2003 Seguir en 
Como lo consignamos en nuestra edición de ayer, la lluvia del miércoles por la tarde fue suficiente para que afloraran líquidos cloacales en distintas partes del microcentro: Maipú casi San Martín, por ejemplo. El caso está mostrando, como lo expresaba nuestra información, dos cuestiones: por un lado, la precariedad de la red cloacal de esta ciudad, y por el otro, la peligrosa sobrecarga de esos conductos, a causa de las conexiones no autorizadas que se les hacen con los desagües pluviales. Bien sabemos que es una de las causas que tienen al borde del colapso a la red cloacal de Tucumán.
Tal situación ha sido puntualizada varias veces; la última, a propósito de los trabajos de cambio de colector que se realizan sobre la calle Córdoba. Nos parece que es hora de que el Estado ponga coto a las referidas actividades dañosas de algunos particulares, que perjudican a toda la comunidad. Debieran realizarse rigurosas inspecciones para establecer la identidad de cada propietario que hizo una conexión clandestina, para obligarlo a cerrarla, además de ser sancionado con fuertes multas. Sería la única manera de que este problema no siga creciendo.
Tal situación ha sido puntualizada varias veces; la última, a propósito de los trabajos de cambio de colector que se realizan sobre la calle Córdoba. Nos parece que es hora de que el Estado ponga coto a las referidas actividades dañosas de algunos particulares, que perjudican a toda la comunidad. Debieran realizarse rigurosas inspecciones para establecer la identidad de cada propietario que hizo una conexión clandestina, para obligarlo a cerrarla, además de ser sancionado con fuertes multas. Sería la única manera de que este problema no siga creciendo.







