Sugiero que se instruya a las directoras de cada escuela para que nombren una comisión de padres responsables, de manera que dejen abiertas las instalaciones escolares, para aprovechar su uso durante las vacaciones de los docentes. Allí se alimentarán las familias de los niños que concurren a la escuela llevando la comida o consumiéndola en el lugar. Los padres arreglarían las escuelas a cambio de comida para la familia y algún dinero de un monto similar a los planes sociales, y si terminan las obras antes de los 60 días, mejor para todos. Las obras serían supervisadas por profesionales de Construcciones Escolares. Esto lo propuse en junio de 2002 al entonces ministro Barrionuevo y al secretario de Gobierno Juri Debo, cuando no existían los comedores de verano y no había estallado el gran drama de la sociedad más humilde de Tucumán.
Ramón R. Ibáñez
Charles5228@hotmail.com
DISCAPACITADOS
¿Qué significado tiene? ¿Es igual al Día del Peluquero, del Periodista, del Bancario? ¿Qué se festeja o conmemora? El Día Internacional del Discapacitado deberíamos haberlo recordado con hechos y obras, en contra de la discriminación y marginación que hacemos los que nos creemos normales. ¿O no es marginación la absoluta falta de cumplimiento de las leyes y ordenanzas que trata de integrarlos a esta sociedad degradada en todo sentido? ¿No es acaso discriminación todas las vallas arquitectónicas que parecieran construidas a propósito para imposibilitar a quienes permanente o temporalmente están con su capacidad física disminuida? Ejemplos no faltan: veredas intransitables para todos, los papeleros con bulones que sobresalen; la notable falta de rampas en muchos edificios: la Casa de Gobierno, el mismo auditorio del Colegio de Abogados, los Tribunales, el Juzgado Federal y el Centro Cultural de la Universidad, allí por donde pasa la cultura de Tucumán y el Noroeste desde hace 20 años. El arquitecto que lo diseñó pidió disculpas (LA GACETA del 16/11/1985) y anunció que harían modificaciones en el Centro Cultural, en enero de 1986, con los fondos dispuestos para reparar ese daño. Y hablando de fondos, ¿adónde van a parar los que surgen de las numerosas multas provenientes de los cheques devueltos, gracias a la conocida Ley del Cheque, la que dispone que deben estar destinados directamente a obras para personas discapacitadas?
Aníbal Humberto Hernández
Córdoba 365
S. M. de Tucumán
AUTOCRITICA
En referencia a la carta de lectores aparecida el 30/11/03 en LA GACETA, cuyo título: "Del nunca verás", afirmo, sin el ánimo de polemizar, sobre las preguntas: ¿hay tucumanos nobles, valientes, sacrificados, dispuestos a brindarse generosamente para salvar a su comunidad? y ¿dónde estarán?, que existen y se encuentran en muchos lugares haciendo patria, generalmente de manera anónima. Lo que sí creo, más allá de coincidir con algún concepto en el diagnóstico del autor es que tendríamos que dilucidar el entresijo con un fuerte espíritu de autocrítica antes que convertirnos en jueces de nuestros comprovincianos. Nos debemos responder: ¿dónde estaba yo cuando se pergeñaban y se producían los graves hechos que hoy nuestra comunidad padece? Corresponde asumir que la construcción de una sociedad justa y capaz de dar oportunidades a sus miembros debe producir, sin rodeos, el esfuerzo individual de cambiar primero uno y luego llevar, con un aporte constructivo posible y de acuerdo con el rol de responsabilidad de cada uno en el tejido social, la impronta de transformación adecuada para todos, pero, y esencialmente, entre todos.
Pedro Daniel Fe
danielfe@arnet.com.ar
DEFENSORIA
Es increíble que quien tenga la decisión de nombrar al nuevo defensor del pueblo no lo haya hecho todavía. En la comisión de peticiones y poderes de la Legislatura, quien tiene la responsabilidad de hacerlo, su presidente -ex ombudsman- no tiene apuro; ya dejó su sucesor. Queremos una persona seria, responsable, ecuánime a la hora de una decisión que no esté comprometida con el partido de turno, sino con la sociedad en su conjunto.
Pero R. Herrera
Catamarca 1.811
S. M. de Tucumán
REMISES TRUCHOS
Tras leer la nota del lunes 1/12 sobre los remises truchos o ilegales, pensé que los cientos o miles de automóviles que violan abiertamente la Ley Nacional de Tránsito, al circular sin chapa patente o con chapas viejas o "hechizas", son prueba irrefutable de que la autoridad competente de velar por el cumplimiento de las leyes nacionales (la Policía Federal) no cumple con esa función. No corresponde, creo, achacarle inoperancia a la Gendarmería Nacional, que sí debería colaborar en los casos en que se trate de vehículos contrabandeados. Un eficaz aliado de las fuerzas policiales es el mismo ciudadano, primer interesado en que la ley sea cumplida por todos. Tal vez sea buena idea la implementación de un número directo con la Policía Federal, para denunciar en forma anónima cualquier vehículo irregular, el que debería ser sacado de circulación de inmediato. Notaríamos una velocísima merma en el número de vehículos. Un capítulo aparte merecen los vehículos oficiales en general y los de la Policía de Tucumán en particular. Los móviles policiales, incluso los nuevos, carecen de chapas patentes; hay chapas "hechizas", hay móviles con chapa vieja y vehículos civiles sin patente, usados por uniformados de la fuerza (ejemplo, un Chevy rojo en el destacamento El Cadillal). Debería, pues, la Federal, con la ayuda de la ciudadanía, regularizar todo el parque automotor circulante, al menos en lo que a patentes se refiere.
Miguel Röhmer
rohmer@uolsinectis.com.ar
LINEA 100
Con indignación leí el 25/11, las afirmaciones del propietario de la firma El Ceibo, a raíz del fallecimiento de Juan Baldizón, quien murió atropellado por un ómnibus de la línea 100. Manifestaba que "los colectivos tienen mal aspecto, pero desde el punto de vista mecánico cumplen con todas las condiciones". Quisiera decirle, como usuaria de la línea 100, que si esto fuera cierto, los vecinos de Yerba Buena que viajamos en esta línea no tendríamos que llegar tarde frecuentemente a nuestros trabajos, ya que los ómnibus se descomponen en cualquier punto del trayecto. Los pasajeros tienen que esperar 30 minutos más para hacer un traslado y ni hablar de las horas que debemos esperar diariamente hasta que llegue el ómnibus. Estos empresarios no invierten en el mantenimiento de las unidades; sólo obtienen ganancias, y los usuarios padecemos las consecuencias. Le pregunto al empresario si se hará cargo de la familia que dejó el señor Baldizón y le pregunto al director de Transporte qué esperan para realizar controles y sancionar a las empresas que prestan un pésimo servicio.
María Romero
romeromarita@hotmail.com







