03 Diciembre 2003 Seguir en 
Para nadie es un secreto el hecho de que, a pesar de todos sus múltiples problemas, la ciudad de San Miguel de Tucumán ha experimentado en estos últimos años un sostenido crecimiento en materia de su parque automotor. En efecto, cada día hay más vehículos, de cuatro y de dos ruedas, que se movilizan por nuestras calles y avenidas.
Lógicamente, esa cantidad de automotores conlleva la necesidad de implementar medidas que encaucen debidamente la circulación, con la finalidad de darle mayor fluidez, por una parte, y mayor seguridad, por la otra. Es sabido que la instalación de semáforos es uno de los recursos más eficaces, para cumplir con estos propósitos. Pero sucede que hace mucho tiempo que no se colocan nuevos aparatos, a pesar del aumento exponencial de vehículos. Es un tema que corresponde encarar con urgencia a las autoridades municipales. Un ejemplo de esta necesidad es la esquina de Italia y Ejército del Norte. Piénsese que por allí transitan a diario muchos menores (y muchos más en época escolar), cuyas vidas se ponen en peligro por la enorme cantidad de autos.
Lógicamente, esa cantidad de automotores conlleva la necesidad de implementar medidas que encaucen debidamente la circulación, con la finalidad de darle mayor fluidez, por una parte, y mayor seguridad, por la otra. Es sabido que la instalación de semáforos es uno de los recursos más eficaces, para cumplir con estos propósitos. Pero sucede que hace mucho tiempo que no se colocan nuevos aparatos, a pesar del aumento exponencial de vehículos. Es un tema que corresponde encarar con urgencia a las autoridades municipales. Un ejemplo de esta necesidad es la esquina de Italia y Ejército del Norte. Piénsese que por allí transitan a diario muchos menores (y muchos más en época escolar), cuyas vidas se ponen en peligro por la enorme cantidad de autos.







